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Blog de Miguel Angel Rodriguez y Urosa

Madrid (Chotis) de Agustín Lara

El cuerpo incorrupto de san Isidro se expondrá a finales de mayo

El cuerpo incorrupto de san Isidro se expondrá a finales de mayo

 

Madrid se prepara ya para Año Santo de san Isidro, concedido por la Santa Sede con motivo del 400 aniversario de su canonización. A la apertura del jubileo el 15 de mayo, fiesta del patrón de Madrid, le seguirá la exposición solemne de su cuerpo incorrupto para la veneración de los fieles en la colegiata (calle Toledo, 37) del 21 al 27 de mayo. El mismo 27 irá en procesión a la catedral, donde se celebrará una vigilia de oración. Volverá el día 28 a la colegiata y el 29 será la solemne clausura del arca.

La última vez que tuvo lugar una exposición del cuerpo incorrupto de san Isidro fue en el año 1985 por el centenario de la diócesis. De cara a la nueva exposición, el pasado 12 de enero se produjo una primera apertura del arca que contiene los restos sagrados. Estuvo presidida por el arzobispo de Madrid, cardenal Carlos Osoro, y en ella estuvieron presentes los obispos auxiliares monseñor Juan Antonio Martínez Camino, SJ y monseñor Jesús Vidal; el vicario general, Avelino Revilla, y el tribunal delegado por el purpurado para las operaciones, además del párroco de la colegiata, Ángel Luis Miralles, y algunos miembros de la Real, Muy Ilustre y Primitiva Congregación de San Isidro de Naturales de Madrid.

Asimismo, con permiso de la Congregación para las Causas de los Santos, próximamente se va a realizar un estudio forense completo que permitirá conocer mejor esta reliquia, considerada la de mayor importancia de cuantas se conservan en Madrid.

Modelo para matrimonios

El marco del Año Santo de san Isidro, coincidiendo con la Semana del Matrimonio, el pasado sábado arrancaron en la ermita de San Isidro (paseo Quince de Mayo, 62) unos encuentros para matrimonios con adoración del Santísimo y meditación con modelos de santos casados. Entre otros, el 19 de marzo se hablará de María y José, y el 21 de mayo del propio san Isidro y santa María de la Cabeza.

Es una iniciativa de la Vicaría VI en colaboración con el Secretariado de Familia y Vida, la parroquia San Fulgencio y San Bernardo y la Pontificia y Real Archicofradía Sacramental de San Pedro, San Andrés, San Isidro y de la Purísima Concepción, que también ha puesto en marcha una ruta de san Isidro y santa María de la Cabeza para familias. Se desarrollará los días 30 de abril, 28 de mayo y 25 de junio, de 10:00 a 13:00 horas, con salida desde la calle del Águila, 1, e incluirá visita a la capilla, la ermita y la fuente del santo.

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    Un cuadro del Museo del Prado tienes que olerlo, no sólo verlo

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    El Olfato, de Jan Brueghel el Viejo y Rubens, ya es por sí mismo un cuadro excepcional. Además, desde este lunes, 4 de abril, quienes lo contemplen en el Museo del Prado no se guiarán sólo por sus ojos, sino también por lo que les dicte la nariz. 

    Hasta el próximo 3 de julio, este lienzo protagoniza “La esencia de un cuadro. Una exposición olfativa”, de la que es responsable Alejandro Vergara, jefe de Conservación de Pintura Flamenca y Escuelas del Norte del Museo Nacional del Prado, y Gregorio Sola,
    Perfumista senior de Puig y Académico de la Academia del Perfume, quien ha creado 10 fragancias relacionadas con elementos presentes en la pintura. Ahora, lo de asomar la nariz por el Museo del Prado es algo más que una castiza expresión.

    La cosa es seria, aunque pueda resultar divertida. Y no es ninguna broma, porque estamos hablando del arte y las sensaciones. En esta obra, que evoca el jardín de árboles y plantas
    singulares que Isabel Clara Eugenia y su marido tenían en Bruselas a principios del siglo XVII, se representan más de 80 especies de plantas y flores. También andan por ahí algunos animales relacionados con el olfato, como el perro sabueso o la civeta, así como diferentes objetos relacionados con el mundo del perfume: guantes perfumados, recipientes con sustancias fragantes, un ambientador que se calienta en un lujoso brasero y alambiques para destilar las esencias.

    Como decimos, el perfumista Gregorio Sola ha creado 10 fragancias relacionadas con elementos presentes en la obra El Olfato, que es parte de la serie de Los cinco sentidos que Jan Brueghel el Viejo pintó en 1617 y 1618 y en las que las figuras alegóricas fueron realizadas por su amigo Rubens.

    Así, el perfume Alegoría nos invitará a detener la mirada sobre el ramillete de flores que huele la figura alegórica; Guantes, reproduce el olor de un guante perfumado de ámbar según una fórmula de 1696; Higuera nos animará a reconocer esta planta en la escena; Flor de naranjo, dirigirá nuestra atención hacia los alambiques se usaban para destilar este producto… y así, hasta 10 fragancias que acompañan al sentido de la vista.

     

     

    El autor, su obra… y los aromas

    La serie, que se expone en la misma sala, probablemente fue un encargo de la infanta Isabel Clara Eugenia y de su esposo Alberto de Austria. La pareja eran los soberanos de los Países Bajos meridionales, para quienes Brueghel trabajó como pintor de corte.

    Los objetos que se ven en estas escenas reflejan el coleccionismo y gusto de las cortes europeas de la época. En 1636 los cinco cuadros se encontraban en Madrid, en la colección del rey Felipe IV, quien los instaló en una sala decorada con dos estanterías de ébano y bronce junto a cuadros atribuidos a Durero, Tiziano y Patinir entre otros. Se encontraban entre las principales joyas del monarca.

    Brueghel fue uno de los pintores más apreciados de su tiempo. Hijo de Pieter Bruegel (padre e hijo escribían su nombre de forma diferente), se formó con su abuela, la miniaturista Mayken Verhulst. De 1589 a 1596 residió en Roma, Nápoles y Milán y trabajó para Ascanio Colonna, (también patrono de Cervantes) y Federico Borromeo, entre otros. Este último escribió que su pintura reflejaba la belleza y variedad de la naturaleza.

    La mayor parte de la carrera de Brueghel se desarrolló en Bruselas y Amberes. Fue uno de los primeros especialistas en pintar flores. En una ocasión afirmó que tardaba en finalizar sus cuadros porque incluían especies que florecían en diferentes épocas del año. Su particular manejo de la pasta pictórica evoca la consistencia de las formas vegetales y nos transmite una asombrosa empatía con ellas.

    Jesu Dulcis Memoria Tomas Luis de Victoria

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    VALENCIA!

    Beethoven: Symphony No. 9 | Daniel Barenboim

    O Popule meus. Tomas Luis de Victoria

    'Annibale Carracci. Los frescos de la capilla Herrera',

     

    De las visitas obligadas en Roma es la hermosa plaza Navona, en pleno corazón de la Ciudad Eterna, siempre atestada de turistas apuntado sus cámaras fotográficas y sus móviles a la Fuente de los Cuatro Ríos, que supuso uno de los ’tour de force’ más célebres de la Historia del Arte entre Bernini y Borromini. A un lado de la plaza se alza, majestuosa, una iglesia barroca del XVII, Sant’Agnese in Agone (Santa Inés en Agonía). Pero quizás pocos recuerden otra iglesia, que hay justo enfrente, con una fachada mucho más modesta: Nuestra Signora del Sacro Cuore (Nuestra Señora del Sagrado Corazón), que originariamente fue la iglesia de Santiago de los Españoles, vinculada a la Corona de Castilla. Desde mediados del siglo XVI hasta el XVIII, cuando comenzó su decadencia, «fue uno de los lugares de mayor importancia religiosa, simbólica y representativa de la monarquía española en Roma».

    Reconstrucción de la disposición de los frescos de la capilla Herrera en la iglesia de Santiago de los Españoles en RomaReconstrucción de la disposición de los frescos de la capilla Herrera en la iglesia de Santiago de los Españoles en Roma - MUSEO DEL PRADO

    En su interior se hallaba una espléndida capilla familiar –actualmente destruida–, que se construyó entre 1602 y 1606 y cuya decoración encargó el banquero palentino Juan Enríquez de Herrera (h. 1539-1610) al pintor italiano Annibale Carracci (Bolonia, 1560-Roma, 1609) en honor a san Diego de Alcalá, franciscano andaluz fallecido en 1463, al que Herrera encomendó la sanación de su hijo enfermo.

    Una exposición en el Museo del Prado reúne, por primera vez desde 1833, las 16 pinturas murales conservadas de las 19 de que constaba este excepcional conjunto. Para el acceso de los visitantes es imprescindible seleccionar un pase horario. ’Annibale Carracci. Los frescos de la capilla Herrera’, que abre del 8 de marzo al 12 de junio con el patrocinio de la Fundación Amigos del Prado, se ha organizado en colaboración con el Museo Nacional de Arte de Cataluña (MNAC) y el Palazzo Barberini de Roma, adonde viajará después: en julio recalará en el MNAC de Barcelona y en noviembre en la Gallerie Nazionali di Arte Antica de Roma.

    'San Diego de Alcalá recibiendo limosna'. Annibale Carracci y Francesco Albani’San Diego de Alcalá recibiendo limosna’. Annibale Carracci y Francesco Albani - MUSEO DEL PRADO

    Pese a la importancia artística del conjunto (es el último gran proyecto de Carracci, uno de los máximos reformadores de la pintura barroca, junto con Caravaggio), sigue siendo «un agujero negro en su biografía» y lo más desconocido de la producción del maestro, debido, en parte, a su dispersión. Era de justicia ponerlo en valor. Ha sido posible gracias a la investigación y el estudio llevados a cabo por las tres instituciones implicadas y a la restauración integral que en 2012 emprendió el Prado de los siete frescos que atesora en sus colecciones y que llevaban tiempo sin ver la luz. Su estado lo desaconsejaba. La compleja restauración, llevada a cabo por Ignacio Fernández (externo al museo, que no cuenta con especialistas en pintura mural), duró unos tres años.

    'San Diego de Alcalá recibe el hábito franciscano'. Annibale Carracci y Francesco Albani’San Diego de Alcalá recibe el hábito franciscano’. Annibale Carracci y Francesco Albani - MUSEO DEL PRADO

    Recorremos la exposición con Andrés Úbeda, director adjunto de conservación del Prado y comisario de esta muestra muy especial. A modo de introducción a la visita, se proyecta un vídeo en una gran pantalla curva, en el que se habla de Carracci, su técnica, la capilla Herrera y la restauración de las obras. Destaca muy especialmente el efectista y dramático montaje, cuyo diseño firma Francisco Bocanegra, con paredes oscuras y la deconstrucción –a lo Ferran Adrià con la tortilla de patatas– de la capilla: recorremos sus diferentes alturas no en vertical como se haría ’in situ’ (las medidas de las salas del Prado no lo permitían, pero sí se hará en el Palazzo Barberini), sino sala a sala. Desde los frescos del exterior de la capilla, expuestos en el primer espacio de la exposición, pasando por las pinturas murales del interior que los fieles contemplaban a la altura de los ojos, hasta la pintura de la linterna de la bóveda, que cuelga como un cuadro más. El ’Padre Eterno’ fue el primer fresco pintado. Al ser un espacio muy estrecho, Carracci cedió su puesto a Francesco Albani, uno de sus discípulos. El maestro ideó todo el conjunto de la capilla Herrera y llegó a ejecutar algunos frescos, pero en 1605 sufrió una enfermedad que le obligó a delegar la ejecución de las pinturas en Albani, bajo su supervisión.

    Solían comenzar las pinturas al fresco por la parte más alta para evitar que se ensuciaran. Hay problemas en las atribuciones de algunas de estas obras, debido tanto a su delicado estado de conservación como a la forma de trabajar en el taller de Carracci. Junto a Albani, estaban presentes artistas como Sisto Badalocchio y Giovanni Lanfranco. Rafael Sanzio fue el modelo a seguir por Carracci.

    'San Lorenzo'. Annibale Carracci’San Lorenzo’. Annibale Carracci - MUSEO DEL PRADO

    En 1833 las pinturas fueron arrancadas de los muros de la capilla a causa del deterioro de la iglesia (se encargó de ello Pellegrino Succi) y traspasadas a lienzo. El escultor Antonio Solá dirigió la compleja operación. «Son muy delicadas, sufrieron mucho», explica Andrés Úbeda. El edificio, que se hallaba en ruinas, fue vendido por el Estado español. «España y el Vaticano rompieron relaciones diplomáticas a causa de la Desamortización de Mendizábal. No se restablecieron hasta 1850, cuando se embarcaron 16 pinturas en el puerto de Civitavecchia, rumbo a Barcelona. Hubo que pedir un permiso papal para su exportación», comenta el comisario.

    No se sabe por qué se separaron: siete fragmentos van a Madrid y hoy se conservan en el Prado; nueve, a Barcelona. Llegaron a la Real Academia Catalana de Bellas Artes de San Jorge y fueron depositados en el MNAC. Los tres restantes se trasladaron a la iglesia romana de Santa María de Montserrat, vinculada a la Corona de Aragón, pero se les ha perdido la pista. Sí se conserva en esa iglesia el cuadro del altar, ’San Diego de Alcalá intercede por Diego Enríquez de Herrera’ (óleo sobre tabla), presente en la exposición. Encima, los huecos de los dos tondos perdidos.

    'La refacción milagrosa'. Annibale Carracci’La refacción milagrosa’. Annibale Carracci - MUSEO DEL PRADO

    El Prado atesora cuatro trapecios que decoraban la bóveda de la capilla y que narran la vida del santo y tres de los cuatro óvalos que se situaban en las pechinas: ’San Lorenzo’, ’San Francisco’ y ’Santiago el Mayor’. Se ha perdido el cuarto: ’San Juan Evangelista’. Por su parte, en el MNAC de Barcelona se conservan como depósito otras nueve pinturas murales: las dos del exterior de la capilla (la ’Asunción de la Virgen’ y los ’Apóstoles alrededor del sepulcro vacío de la Virgen’), cuatro de las paredes laterales del interior, y otras tres: el ’Padre Eterno’, extraído del cierre semiesférico de la linterna; ’San Pedro’ y ’San Pablo’, que flanqueaban el cuadro del altar.

    Además de las pinturas al fresco, se exhiben una docena de sus dibujos preparatorios (exquisitos, los cedidos por la Colección Real británica), estampas que reproducen los fragmentos perdidos y libros de exequias de los Reyes de España donde se aprecia el interior de la iglesia. Es el caso de uno publicado en 1725 con motivo de la muerte de Luis I, cedido por la Biblioteca Nacional de España. Gracias a un óleo de Gaspar van Wittel, préstamo de la Colección Carmen Thyssen, podemos ver el aspecto de la plaza Navona en 1699. Al final de la exposición cuelga ’San Diego de Alcalá y el milagro de las rosas’, de Zurbarán, propiedad del Prado. «Hasta los años 70, estas pinturas murales se exponían en lugares marginales del Prado», apunta Andrés Úbeda. ¿Se exhibirán ahora de forma permanente en el Prado? Advierte el director adjunto del museo que se está estudiando cómo hacerlo.

     

    Musica Cuaresmal

    Saint-Saëns' Bacchanale

    Elcano 1522-2022 , y la Tierra fue Redonda

    Fandango from Quintet no. 4 in D major - Luigi Boccherini

    El gusto francés y su presencia en España (siglos XVII-XIX)

    El gusto francés y su presencia en España (siglos XVII-XIX)

    Fundación MAPFRE ha presentado en Madrid, dos nuevas exposiciones: El gusto francés y su presencia en España (siglos XVII-XIX) y Jorge Ribalta. Todo es verdad. Ficciones y documentos (1987-2020), que podrán visitarse desde el 11 de febrero hasta el 8 de mayo en la sala Recoletos, ubicada en el Paseo de Recoletos, 23.

    EL GUSTO FRANCÉS Y SU PRESENCIA EN ESPAÑA (SIGLOS XVII-XIX)

    El gusto francés es un proyecto que, lejos de construirse como un discurso cerrado, pretende abrir nuevas líneas de conocimiento con respecto a la presencia del arte galo en España durante los siglos XVII, XVIII y XIX.

    A través de numerosas pinturas, dibujos, esculturas, piezas de artes suntuarias y decorativas y objetos de uso cotidiano, la exposición pretende adentrarse en la evolución del gusto francés en nuestro país, hasta el momento solo estudiado de forma puntual.

    La muestra se divide en diez secciones y un epílogo. Las iniciales abordan la llegada de las primeras piezas galas durante el reinado de Carlos II, último de los Habsburgo españoles, así como la edad de oro de la pintura de ese período.

    A continuación, se aborda la consolidación del gusto francés durante el gobierno de los Borbones –con especial incidencia en los reinados de Felipe V, Carlos IV e Isabel II– y concluye con la decadencia de su monopolio hacia 1870, cuando España ya se había convertido en un modelo romántico a seguir.

    Un proyecto transversal, que abarca un período histórico tan extenso, no puede ser comprendido sin su contexto histórico. En este sentido, la muestra aborda también aspectos que hacen visible dicha evolución, como las relaciones diplomáticas, la historia del coleccionismo o la construcción de las identidades nacionales.

    Este proyecto es el resultado de una profunda labor de investigación que ha permitido sacar a la luz obras que hasta ahora se daban por desaparecidas y realizar nuevas atribuciones en el caso de algunas de las piezas.

    La exposición cuenta con el préstamo de importantes instituciones españolas como la Biblioteca Nacional de España, el Museo Nacional del Prado, el Museo Nacional Thyssen Bornemisza, el Museo Nacional de Artes Decorativas, el Museo Nacional del Romanticismo, Patrimonio Nacional, la Fundación Casa de Alba, el Museo de Bellas Artes de Asturias, el Museo de Bellas Artes de Bilbao, o el Museu Nacional d’Art de Catalunya, entre otras, así como de destacadas colecciones particulares, muchas de cuyas obras se presentan por primera vez.

    Como señala Amaya Alzaga, comisaria de la exposición, “esta muestra rinde homenaje a un largo y complejo período en que ‘lo francés’ fue sinónimo no solo de clasicismo en las artes sino sobre todo de distinción, magnificencia y elegancia extrema en el adorno y el vestir de los espacios y sus habitantes.”