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Blas de Lezo, el heroico marino español

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El 15 de noviembre el emérito Rey de España, SM Juan Carlos I,  inauguró en la madrileña plaza de Colón el monumento dedicado al teniente general Blas de Lezo, el heroico marino español del siglo XVIII nacido en Pasajes (Guipúzcoa). Un auténtico héroe de España, apodado Medio hombre  porque se quedó cojo, tuerto y manco por sus múltiples heridas en combate, y que murió invicto tras múltiples batallas.

Pero si por una gesta destaca el marino es por la protagonizada en la defensa de la ciudad de Cartagena de Indias (Colombia), frente a una poderosa flota y fuerza de desembarco británica en 1741. Tal y como destacó durante la inauguración el embajador de Colombia en España, Fernando Carrillo Flórez, Blas de Lezo tuvo como “gran mérito el no amedrentarse por la superioridad numérica” de los británicos. Así mismo el diplomático, durante su intervención en el acto, destacó la participación en la batalla de los indígenas de la zona.

En total unos 600 arqueros, integrados en la exigua fuerza del marino español compuesta por 2.830 defensores, apoyados por cinco navíos de la Armada, que hizo frente a una fuerza de 180 navíos de la Royal Navy y 25.000 hombres. Los arcos y flechas que utilizaban los milicianos cartageneros estaban a años luz del armamento usado por los británicos, pero su habilidad y conocimiento del terreno fue una pesadilla para la fuerza de desembarco que proyectó el almirante inglés Vernon contra la ciudad caribeña.  Una acción conjunta de los defensores españoles y colombianos, que como afirmó Carrillo: “cambió la historia de Colombia, de Iberoamérica y de España”.     

Esta estatua constituye una reparación muy tardía de esta heroico marino por parte de España, que solo en los últimos años  ha reivindicado la figura de Lezo, lo que contrasta con aptitudes como la de Reino Unido, que muy poco después de su muerte alzó la estatua de su héroe naval, el almirante Nelson, en el centro de Londres. Mientras al otro lado del Atlántico, al marino español se le considera en Colombia un héroe nacional, y su estatua, situada frente al cartagenero Castillo de Santa Catalina, lleva muchos años alzada y es uno de los símbolos de la ciudad caribeña.

Recordar que la desproporción de fuerzas en Cartagena de Indias era de tal naturaleza que el almirante inglés, Vernon, estaba tan seguro de su victoria que mandó acuñar unas monedas en las que aparecía de Lezo de rodillas ante el británico. Desgraciadamente para el británico y su poderosa  fuerza el intento de invasión de la ciudad se saldó con una aplastante victoria española. El Reino Unido trató de ocultar el desastre como si fuera un episodio marginal, y apenas se menciona en sus libros de historia esta derrota.

De Lezo murió meses después de aquella gesta, en septiembre de 1741, a consecuencia de la peste provocada por los cuerpos insepultos, en su mayoría británicos. Además sin otorgarle los honores que le correspondían, tras sufrir las intrigas palaciegas durante las cuales el envidioso Virrey acusó a de Lezo de haber desobedecido sus órdenes durante la defensa de la plaza.    

Jaime Muñoz Delgado, almirante jefe del Estado Mayor de la Armada; Íñigo Paredes,  presidente de la Asociación pro Monumento a Blas de Lezo; y Ana Botella, la alcaldesa de Madrid, se cerró con un breve acto militar protagonizado por parte de una compañía mixta integrada por dos secciones de Infantería de Marina y una de Marinería.
Texto y fotografías: Julio Maíz Sanz.

17/11/2014 13:30 Miguel Angel Rodriguez Urosa Enlace permanente. sin tema No hay comentarios. Comentar.

Ahora o nunca

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Frecuentemente, y desde que el presidente Mas convocó el 9 de noviembre, el presidente Rajoy se negó a responder a la pregunta: «Qué hará usted si el presidente Mas decide sacar las urnas a la calle.» Yo, como otros cientos, también se lo pregunté un mediodía en La Moncloa. Su respuesta parecía sincera y cerraba casi por completo la posibilidad de la repregunta. Su respuesta era: «No me cabe en la cabeza que el presidente Mas no cumpla la ley».

Pues ya le cabe.

Durante este aciago domingo español el presidente Rajoy ha debido de sufrir una terminante ampliación de cabeza. Su homólogo catalán no sólo ha incumplido la sentencia y la instrucción del Tribunal Constitucional sino que no ha disimulado el alarde. Que la Fiscalía venga a por mí: ése ha sido su tajante mensaje a la ley.

Ningún demócrata debe prestar la más mínima atención a los resultados de la mascarada organizada por la Generalidad de Cataluña y su juego sucio con la democracia. Ningún extremo del 9 de noviembre cumple con las garantías mínimas que la decisión democrática exige. A este inane voto presuntamente independentista todo sigue saliéndole gratis y la mascarada sólo acentúa la espiral de irresponsabilidad y frivolidad en que han caído buena parte de los ciudadanos de Cataluña. Alentados, por cierto, y es descorazonador decirlo desde el oficio, por un periodismo que, prestándole los modos, el léxico y la cobertura de una verdadera operación democrática, se ha erigido en la más potente herramienta legitimadora del simulacro.

La gravedad de este domingo no reside, así, en el desafío independentista sino en el desafío a la ley. En realidad, la independencia sigue sin ser el verdadero objetivo de los nacionalistas. Incluso los más acérrimos militantes de la cruzada saben que la independencia sería un negocio ruinoso, al menos para una generación de catalanes. Detrás de la fantasmal invocación del derecho a decidir no ha habido nunca más que el derecho a mandar. Y desde este punto de vista, el 9 de noviembre ha supuesto un éxito incontestable para el presidente Mas.

La verificada humillación al Estado complacerá, sin duda, al nacionalismo, pero traerá innobles consecuencias a la democracia española. Entre ellas una nueva cota de desafección de una ciudadanía ya muy castigada por la pérdida de confianza entre los ciudadanos y sus representantes. En este sentido, el 9 de noviembre supone una forma de corrupción moral y política del sistema extremadamente dañina. No hay justificación razonable a la posibilidad de que un alto cargo institucional incumpla la ley y pueda seguir ejerciendo su función. Y lo más feo del asunto es que ya no afecta sólo al presidente Mas. Es decir, no sólo afecta al que incumple la Constitución, sino también al que no la hace cumplir, pese a la instrucción de su primordial y solemne juramento.

Las noticias son también malas para la política partidista. La única estrategia visible del presidente Rajoy era la ley y su fracaso es constatable y de largo alcance: entre la desafección generada estará la de muchos votantes y militantes del Partido Popular. Tampoco los partidarios de alguna presunta tercera vía pueden sentirse reconfortados. Es improbable que algún pacto duradero y profundo pueda alcanzarse a partir del quebranto de la ley y de su exhibición jactanciosa. Aunque bien es verdad que en algún sentido puede haber habido un acercamiento: ya parecen ser dos naciones sin Estado las que de tú a tú negocian.

El éxito político del 9-N está en su tratamiento informativo por los medios de Madrid como si hubiese sido un referéndum real. Singularmente perniciosa ha sido la aceptación de las cifras de participación y recuento. En ellas está la esencia de la mascarada. En Manlleu, una mujer sumaba los datos que le daban de viva voz los vocales y luego remitía un sms. Trabajando así es imposible que no se cometieran errores -todos a favor de los organizadores-, cuando no directamente mentiras. Salían gratis: nadie controlaba la veracidad de lo que se enviaba, ni hay posibilidad de revisarla. Tampoco se sabe cómo procesaba el Govern toda esa información que, al parecer, recibía.

Una actuación como la descrita es indefendible desde argumentos de normalidad democrática. Resulta inconcebible que un presidente autonómico promueva una vulneración de derechos de este calibre como instrumento de presión. Sólo sus particulares intereses explican que se haya atrevido a llegar hasta aquí antes que convocar elecciones, que es un método perfectamente legal de medir el mandato secesionista.

No se alcanza que el Gobierno del Estado haya dejado inermes a los ciudadanos ante un atentado como éste. La política debió impedirlo y, si no fue posible, para algo se hace la ley. A su Abogacía correspondía instar incidentes de ejecución de la suspensión del TC y hacerlo a tiempo, sin riesgo de que indeseables intervenciones policiales provocasen altercados de orden público. Dos días después, seguimos esperando respuestas.

11/11/2014 13:59 Miguel Angel Rodriguez Urosa Enlace permanente. sin tema No hay comentarios. Comentar.

"Las Ánimas de Bernini. Arte en Roma para la Corte española"

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Con las esculturas "Anima beata" y "Anima dannata" se inicia el recorrido por la exquisita exposición que el Museo del Prado dedica a mostrar las relaciones que Gian Lorenzo Bernini (Nápoles,1598-Roma,1680) tuvo con España.

"Las Ánimas de Bernini. Arte en Roma para la Corte española" es la primera exposición que se organiza en nuestro país sobre este artista esencial en la historia del arte, protagonista y responsable, junto a Borromini y Pietro da Cortona, de la imagen y construcción de la Roma barroca.

Además de permitir la contemplación de extraordinarias obras creadas para mecenas hispánicos, la muestra plantea por primera vez y de modo monográfico, las complejas relaciones artísticas, culturales, diplomáticas y políticas que Bernini mantuvo con la Monarquía Hispánica durante el siglo XVII.

Delfín Rodríguez, especialista en Bernini y comisario de la exposición, comprobó durante los estudios que ha llevado a cabo durante años que el argumento de la relación de Bernini con la monarquía hispánica no lo tocaba nadie.

"Se consideraba que esta relación había sido marginal y periférica frente a Francia y otras monarquías. Me fui convenciendo de que se trataba de un argumento importantísimo, nuevo y nunca tocado por ningún historiador del arte y que merecía que se hiciese en el Museo del Prado", señaló a Efe el comisario.

Tras conocer que el director del Prado, Miguel Zugaza, quería mostrar en el museo como obras de contexto "Anima beata" y "Anima dannata", que se encuentran en la embajada de España ante la Santa Sede en Roma, Delfín Rodríguez propuso hacer una muestra sobre la relación de Bernini con España a partir ambas obras, "que fueron las primeras encargadas por un prelado español en Roma, y a partir de ahí, relatáramos la historia".

"Anima beata" y "Anima dannata", que se exhiben por primera vez en España, son dos obras "de altísima calidad" realizadas en mármol en 1619 cuando Bernini todavía era un joven escultor, a instancias de Pedro Foix de Montoya.

El relato plateado por el comisario reúne treinta y nueve obras, veintitrés de las cuales pertenecen a Bernini. Esculturas, óleos, estampas y dibujos realizados por el maestro barroco se exhiben junto a dieciséis obras de otros artistas, como Codazzi o Velázquez.

Delfín Rodríguez ha tratado de mostrar los conflictos y juegos de equilibrios políticos resueltos y expresados tantas veces en términos artísticos y arquitectónicos en los que Bernini cumplió un papel tan consciente como decisivo de los intereses cambiantes de sus comitentes.

Escultor, arquitecto, pintor, escenógrafo, autor teatral, diseñador de fiestas y ceremonias religiosas y profanas, creador de fuentes y otros repertorios ornamentales y suntuarios, Bernini recibió encargos tanto de mecenas españoles en Roma como de la propia Monarquía y sus representantes en la ciudad.

Junto a "Anima beata", que se ilumina ante la contemplación de la belleza de la gloria, y "Anima dannata", que condenada expresa el horror de lo infernal, se puede contemplar el busto de Scipione Borghese (1577-1633), tradicionalmente elogiado por el realismo de un rostro que parece comenzar a hablar al contemplarlo.

El Cardenal Scipione Borghese, sobrino de Pablo V, supo reconocer muy tempranamente el talento extraordinario de Bernini, apoyando incondicionalmente su brillante carrera como escultor.

El segundo espacio lo preside el boceto en terracota de una de las obras más representativas de su producción como es "El Éxtasis de Santa Teresa" (1647-1651) creado para la Capilla Cornaro en la iglesia de Santa Maria della Vittoria en Roma.

El boceto en terracota para el grupo escultórico que se puede contemplar en la exposición es un préstamo del Hermitage.

Otro de los encargos que recibió Bernini es el pequeño bronce de la escultura ecuestre de Carlos II (1680), encargo del marqués de Carpio, que también se expone por primera vez en España.

Junto a estas obras se muestran proyectos como el Monumento a Felipe IV de Santa María Maggiore di Roma; dibujos con la representación de canonizaciones como la de Santo Tomás de Villanueva en la basílica de San Pedro (1658); y arquitecturas efímeras como las incluidas en las máquinas pirotécnicas realizadas para celebrar "El nacimiento de la Infanta Margarita" (1651) o las diseñadas para conmemorar "La Paz de Aquisgrán" (1668).

Procedentes del Prado se muestra un Autorretrato de Bernini y un dibujo inédito para una variante de su célebre monumento ecuestre del Emperador Constantino, situado finalmente en la Scala Regia de los Palacios Vaticanos.

La exposición también da a conocer un inédito álbum de dibujos de arquitectura de la Roma barroca, que recoge proyectos casi desconocidos de Bernini como la Capilla Poli, en San Crisogono de Roma.

 

Información sobre la exposición:

Lugar: Museo del Prado.

Fechas: del 6 de noviembre al 8 de febrero.

Horario: de lunes a sábado de 10.00 a 20.00 horas / domingos y festivos de 10.00 a 19.00 horas.

Entrada: 14 euros (incluye la entrada al resto de exposiciones temporales y la colección permanente).

05/11/2014 23:56 Miguel Angel Rodriguez Urosa Enlace permanente. sin tema No hay comentarios. Comentar.

Una historia épica...

 

03/11/2014 20:10 Miguel Angel Rodriguez Urosa Enlace permanente. sin tema No hay comentarios. Comentar.

Museo Carlos de Amberes. Maestros flamencos y holandeses

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Tras más de dos décadas asentada entre la amplia oferta cultural madrileña, la Fundación Carlos de Amberes abre una nueva etapa. Renovarse o morir. Exposiciones, conferencias y cursos universitarios han llenado sus salas en los últimos años. Pero ahora, en un intento por consolidar su actividad en tiempos de crisis y garantizar su continuidad, ha querido constituirse en museo permanente. El Museo Carlos de Amberes se centrará en los maestros flamencos y holandeses de los siglos XVI y XVII. Una colección que se constituye gracias apréstamos a largo plazo de instituciones como el Museo de Bellas Artes de Amberes, el Pradoy Patrimonio Nacional. La única obra que es propiedad de la Fundación -y lo es desde que el maestro la pintara- es «El Martirio de San Andrés», de Rubens.

El Museo de Bellas Artes de Amberes -cerrado por obras hasta 2017- ha prestado el mayor número de obras. Sobresalen lienzos de Rubens, Van Dyck, Jordaens, Cornelis de Vos, Bernard van Orley, David Teniers II… También estará presente Michaelina Wautier, una de las pocas pintoras flamencas. El Museo del Prado cede, por un año prorrogable, diez obras. Son «La infanta Isabel Clara Eugenia en el parque de Mariemont», de Jan Brueghel el Viejo y Joost de Momper II; «Policena Spinola, marquesa de Leganés», de Van Dyck; «Apolo vencedor de Pan», de Jacob Jordaens; «El archiduque Alberto de Austria» y «La infanta Isabel Clara Eugenia», de Rubens y Brueghel el Viejo; «Fiesta de Nuestra Señora del Bosque», de Denis van de Alsloot; «El Pecado Original», «Noé dirige la entrada de los animales en el arca», «La construcción de la Torre de Babel» y «Agar y el ángel», de Frans Francken II. Por su parte, Patrimonio Nacional aporta un tapiz tejido en Flandes en el siglo XVI: «Los funerales del rey Turno».

No faltarán en la programación del nuevo museo pequeñasexposiciones temporales, que contarán con obras «invitadas». Abre plaza una selección de once grabados de desnudos femeninos y masculinos de Rembrandt, cedidos por la Biblioteca Nacional de España y la Fundación Custodia de París. Al ser obras muy frágiles no pueden exponerse permanentemente.

Futuros acuerdos

El exdirector del Prado Fernando Checa, patrono de la Fundación Carlos de Amberes, es asesor científico del proyecto. Explica a ABC que está previsto que en el futuro haya otros importantes acuerdos de préstamos de obras a largo plazo. Así, en los próximos días viajará aBruselas para tratar de cerrar un convenio con los Reales Museos de la ciudad. También está en el punto de mira el Rijksmuseum de Ámsterdam. Insiste Checa en la riqueza y variedad de géneros y temas de la pintura flamenca y holandesa que habrá en las obras que cuelguen en el museo: retratos, paisajes, bodegones, obras mitológicas, religiosas, escenas de género…

No es nuevo, subraya, este modelo de museo sin colección propia. Hay reconocidas instituciones que lo tienen y han funcionado muy bien. Tampoco tendrá un director. De la dirección del museo se ocupará la propia Fundación. ¿Continuarán el Prado y Patrimonio Nacional aportando en el futuro nuevas obras de sus colecciones? «Haymuy buena disposición para ello -responde Checa-. El Prado tiene una excepcional colección de pintura flamenca de los siglos XVI y XVII: unas mil obras. Y Patrimonio Nacional, unos 1.500 tapices hechos en Flandes. Otra pata importante del proyecto son los museos de Amberes y Bruselas. El primero ha cedido para esta primera fase dos Rubens importantísimos. No los tendremos siempre».

Reconoce Fernando Checa que «ha costado bastante» sacar adelante el proyecto, pero que reforzará la ya de por sí importante oferta cultural de la capital. Se han remozado y acondicionado, con las medidas que exige la actividad museística, las antiguas salas de la Fundación. Para los seguros de los préstamos del Prado y el Museo de Bellas Artes de Amberes se ha conseguido la garantía del Estado.

Relación con la Corona

El museo será inaugurado el próximo miércoles por el Rey Felipe VI. Desde la Fundación se valora como un «espaldarazo» al nuevo proyecto. La relación con la Monarquía se remonta a 1609, cuando Felipe III aceptó convertirse en patrono de la institución. Su origen es algo anterior: data de 1594, cuando Carlos de Amberes, natural de esta ciudad, cedió en escritura pública una serie de inmuebles para que sirvieran de albergue a los peregrinos procedentes de las Diecisiete Provincias de los Países Bajos que visitaban la villa de Madrid. Las Leyes Desamortizadoras de 1798, que ordenaron la venta de bienes de hospitales y casas de misericordia, privaron a la Fundación de muchos de sus recursos, iniciándose una crisis que estuvo a punto de extinguir su patrimonio y que culminó con el derrumbamiento en 1848 de la iglesia de San Andrés. La intercesión de la Corona fue clave, y en 1877 la Princesa de Asturias inauguró una nueva Iglesia y Hospital en la calle Claudio Coello, lugar donde se encuentra desde entonces la sede de la Fundación.

En 1992 los Reyes Don Juan Carlos y Doña Sofía, en presencia del Rey de los belgas Balduino I y de la Reina Fabiola, inauguraron la sede rehabilitada y ampliada, transformándose desde entonces en cultural el carácter asistencial que regía su funcionamiento desde su origen. Desde la institución insisten en que el nuevo museo trata deconsolidar los vínculos europeos que durante estos años han marcado la actividad de la Fundación con exposiciones como «La tregua de los Doce Años» o «La Paz de Utrecht».

Según fuentes de la Fundación, este nuevo proyecto ha contado con elapoyo de la Secretaría de Estado de Cultura, que ha contribuido con subvenciones en 2013 y 2014 para la mejora y adaptación de sus salas para las exposiciones permanentes y para la fase preparatoria del proyecto. También la Comunidad de Madrid ha valorado «la importancia que supone la apertura de un nuevo museo en el centro de Madrid» y se ha comprometido a colaborar en los próximos años. Entre los proyectos futuros está el desarrollo de la Asociación de Amigos de la Fundación Carlos de Amberes.

Información práctica

01/11/2014 20:41 Miguel Angel Rodriguez Urosa Enlace permanente. sin tema No hay comentarios. Comentar.

Teresa Romero sale del aislamiento un mes después de contraer el ébola

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Los últimos análisis realizados a la auxiliar de enfermería Teresa Romero confirman que en sus fluidos corporales no quedan signos del virus del ébola. En la tarde de este sábado el Hospital Carlos III de Madrid ha recibido el resultado de pruebas que confirman la negativización por PCR de los fluidos corporales de la paciente.

En consecuencia, el equipo médico ha decidido levantar las medidas de aislamiento y trasladar en torno a las 16.00 horas a la paciente a una habitación convencional de la planta quinta del centro, donde continuará en observación rutinaria. El momento del traslado ha sido muy emocionante, según testigos presenciales. Teresa no ha podido contener las lágrimas y todos los sanitarios que la han atendido hasta la fecha han querido compartir esos instantes con ella.

Romero estaba sometida a régimen de aislamiento desde el pasado 6 de octubre. La alarma había saltado el pasado 30 de septiembre, cuando Romero, con fiebre y astenia, acudió a su centro de salud, donde le diagnosticaron gripe y le recetaron paracetamol.

Según han informado fuentes de la Consejería de Sanidad, Romero todavía no ha recibido el alta hospitalaria. De momento no puede recibir visitas, aunque ahora está acompañada de su marido.

Romero es la única paciente relacionada con el ébola que queda en el centro sanitario, después de que su marido Javier Limón recibiese el alta el pasado día 27 de octubre.

La auxiliar de enfermería fue el primer caso de contagio de ébola en España y Europa, al haber atendido en el Hospital Carlos III-La Paz donde trabaja al misionero Manuel García Viejo, que fallecería a causa de la enfermedad el 26 de septiembre.

01/11/2014 20:31 Miguel Angel Rodriguez Urosa Enlace permanente. sin tema No hay comentarios. Comentar.

El capitán Cuéllar

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Desconocemos el lugar y fecha de nacimiento del capitán Francisco de Cuéllar, si bien, la segunda debió ser posterior a 1563, ya que en su narración afirma que sirvió desde que tuvo edad para ello.

Respecto al lugar de nacimiento no hay ningún documento que afirme un lugar u otro, pero la opción más extendida es la villa segoviana de Cuéllar.1 La especial devoción de Cuéllar por "Nuestra Señora del Ontañar" podría apuntar a Arnedo en La Rioja o bien en Navahermosa, Toledo. El uso de ciertas palabras en el texto como "casiña" o "casares" podrían indicar un origen leonés o extremeño.[cita requerida] Pero hoy por hoy ninguno de los anteriores lugares cuenta con respaldo documental.

Todo indica que se alista en el ejército que va a invadir Portugal en 1581 -siguiendo su narración y las hojas de servicios descubiertas por Rafael Girón- y participa en toda la anexión del reino vecino. Acto seguido se va a embarcar con Diego Flores Valdés en su expedición al Magallanes, siendo capitán de infantería española en la fragata Santa Catalina. Esta expedición durará hasta 1584 y llevará a Cuéllar al fuerte de Paraíba en Brasil, para desalojar a los colonos franceses que se habían apoderado de la región.

Tras regresar de Indias, Cuéllar va a participar en la expedición a las Azores bajo el mando del marqués de Santa Cruz. Aparece cierta referencia en la narración "El hacerme este bien nació del francés, que había sido soldado en la Tercera, que le pesó harto verme hacer tanto mal".

Armada Invencible

La Armada Invencible sufrió terribles pérdidas en las tormentas que se produjeron en otoño de 1588. Cuéllar era capitán del San Pedro cuando este barco rompió la formación de la Armada en el Mar del Norte. Fue condenado a morir en la horca por desobediencia por el General Francisco de Bobadilla. Enviaron a Cuéllar al galeón, San Juan de Sicilia, para que el Auditor General Martín de Aranda ejecutase la sentencia.

Naufragio

Mapa de la ruta seguida por los navíos de la "Armada Invencible".

La sentencia de muerte no se ejecutó y Cuéllar permaneció a bordo hasta que el galeón - que formaba parte del escuadrón Levante, que sufrió numerosas bajas (con menos de 400 supervivientes de los 4.000 que zarparon) - se ancló cerca de la costa de Irlanda, a una milla de Streedagh Strand en el actual Condado de Sligo, en compañía de otros dos galeones. Al quinto día de estar anclados, los tres barcos fueron arrastrados hacia la costa y destrozados en pedazos. De la tripulación de los tres barcos (1.000 hombres) 300 sobrevivieron.

Los habitantes locales agredieron, robaron y desnudaron a los que llegaron a la costa, pero Cuéllar que se había agarrado a una tabla, consiguió llegar a la orilla sin ser visto y se escondió entre la maleza. Su estado era muy malo, y pronto se unió a él otro superviviente, desnudo, que pronto murió. Cuéllar siguió deambulando perdiendo a veces la consciencia. En un momento él y su acompañante fueron descubiertos por dos hombres armados, que los cubrieron para dirigirse al pillaje en la orilla. En otro momento vio a 200 jinetes cabalgando por la playa.

Cuéllar se arrastró y vio 800 cadáveres esparcidos en la arena, de los que los cuervos y perros salvajes se alimentaban. Se dirigió a la Abadía de Staad, una pequeña iglesia que había sido incendiada por las autoridades inglesas y cuyos monjes había escapado: vio a doce españoles colgando de ganchos atados a las barras de hierro de las ventanas que quedaban en las ruinas de la iglesia. Una mujer de la zona le recomendó que se alejara del camino, después se encontró con dos soldados españoles, desnudos, que le informaron de que los soldados ingleses habían matado a los 100 españoles que habían caído en sus manos.

Juntos se acercaron a la playa y vieron cuatrocientos cadáveres en la arena. Se detuvieron para enterrar los cadáveres de dos oficiales cuando cuatro locales se les acercaron con la intención de tomar lo que quedaba de las ropas de Cuéllar. Otro les ordenó que los dejaran en paz y condujo a los españoles a su poblado. Caminaron descalzos con el frío, por un bosque donde encontraron a dos jóvenes que viajaban con un viejo y una joven: los jóvenes atacaron a Cuéllar, que recibió una cuchillada en una pierna antes de que el viejo interviniese.

Le quitaron su ropa, una cadena de oro por valor de mil ducados y cuarenta y cinco coronas de oro. La mujer se aseguró de que le devolvieran su ropa y tomó un pequeño cofre que contenía reliquias, que se colgó al cuello antes de partir. Un muchacho le ayudó a curar sus heridas y le trajo comida.

Cuéllar siguió el consejo del muchacho de no acercarse al poblado, y se mantuvo comiendo bayas y berros. Fue atacado de nuevo por otro grupo de hombres que le dieron una paliza y le quitaron su ropa. Se cubrió con un faldón de helechos y ramas. Llegó a una población desierta donde encontró a otros tres españoles. Tras pasar algún tiempo en este lugar, encontraron a un joven que hablaba latín y que los condujo al territorio del señor Brian O’Rourke en el actual Condado de Leitrim.

La tierra de O’Rourke’s

Situación del Condado de Leitrim en el mapa de Irlanda

En tierras de O’Rourke se encontraban seguros. En un pueblo se refugiaban setenta españoles. Cuellar se dirigió al norte con un grupo en busca de un barco español anclado, pero el barco había partido. Volvieron a la tierra de O’Rourke, donde la esposa del señor fue su anfitriona.

Cuéllar observó la sociedad, percibiendo que esas gentes vivían de modo salvaje, pero que eran amistosos y seguían los usos de la Iglesia. Escribió que, de no haber sido por su hospitalidad, él y sus compañeros no habrían sobrevivido. Concluyó que en esas tierras no había justicia ni derecho, ya que todo el mundo hacía lo que quería (Kilfeather, p.83).

El sitio de Rosclogher

En noviembre de 1588, Cuéllar se desplazó al territorio de Maglana (MacClancy) con otros ocho españoles. Permaneció en uno de los castillos del señor - probablemente en Rosclogher en la orilla sur del lago Melvin. Les llegaron nuevas de que los ingleses habían enviado mil setecientos soldados contra ellos. En respuesta el señor optó por huir a las montañas, mientras que los españoles defendían el castillo. Disponían de dieciocho armas de fuego - mosquetes y arcabuces - y consideraron que el castillo era inexpugnable, debido a su ubicación en tierras que evitaban el uso de artillería.

Los ingleses llegaron al mando del hermano de Richard Bingham, gobernador de Connacht. El sitio duró diecisiete días. En ese tiempo no pudieron cruzar el difícil terreno y tal y como relata Cuéllar, tras ver rechazada su oferta de salvoconducto a España, ahorcaron a dos españoles a la vista del castillo para aterrorizar a sus defensores. Los ingleses vieron forzados a levantar el sitio a causa del mal tiempo.

MacClancy regresó con regalos para los defensores, incluida la oferta a Cuéllar de la mano de su hija, que Cuéllar declinó. En contra del criterio del jefe, los españoles dejaron estas tierras diez días antes de Navidad, dirigiéndose al norte. Encontraron que el obispo de Derry, Redmond O’Gallagher, tenía otros doce españoles a su cargo, a los que intentaba ayudar a llegar a Escocia.

Huida

Tras seis días, Cuéllar y los otros diecisiete zarparon hacia Escocia. Dos días después alcanzaron las Hébridas y poco después la costa escocesa. Cuéllar permaneció en Escocia seis meses, hasta que los esfuerzos del Duque de Parma le obtuvieron pasaje para Flandes. Los holandeses esperaban en la costa y el barco de Cuéllar naufragó y muchos de los supervivientes se ahogaron o los mataron tras capturarlos. De nuevo se encontró en una situación similar a la que había vivido en Irlanda, cuando entró en la ciudad de Dunquerque con sólo su camisa. Escribió el relato de su experiencia y continuó en Flandes algunos años más.

O’Rourke fue colgado en Londres por traición en 1590; entre las acusaciones que se le hicieron estaba la de socorrer a los supervivientes de la Armada. MacClancy fue capturado por el hermano de Bingham en 1590 y decapitado.

La vida de Cuéllar después de la jornada de Inglaterra

El capitán Cuéllar servirá en el ejército de Felipe II a las órdenes de Alejandro Farnesio, el conde de Fuentes y Mansfeld durante los años siguientes. Entre 1589 y 1598 participa en el Socorro de París, las empresas de Laón, Corbel, Capela, Châtelet, Dourlens, Cambrai, Calais, Ardres y el sitio de Hults. Entre 1599 y 1600 estará bajo mando del duque de Saboya en la guerra de Piamonte. En 1600 pasará a Nápoles junto al virrey Lemos.

En 1601 será nombrado capitán de infantería en uno de los galeones con destino a las islas de Barlovento (Antillas), si bien hasta 1602 no embarcará hacia Indias con la flota de galeones de don Luis Fernández de Córdova.

Parece que estas fueron las últimas campañas militares del capitán. Entre 1603 y 1606 residirá en Madrid a la espera de nuevos destinos. Es posible que volviera a pasar a América en 1607.

Nada se sabe del lugar de fallecimiento del capitán Cuéllar o si tuvo descendencia.

19/10/2014 13:48 Miguel Angel Rodriguez Urosa Enlace permanente. sin tema No hay comentarios. Comentar.

"Dindirindin"

17/10/2014 19:52 Miguel Angel Rodriguez Urosa Enlace permanente. sin tema No hay comentarios. Comentar.

La Gran Guerra. Una Visión desde España

Gracias a un acuerdo de colaboración entre el Instituto de Historia y Cultura Militar (IHCM) y el Centro Cultural Conde Duque del Ayuntamiento de Madrid, el próximo 14 de octubre se inaugura la exposición “La Gran Guerra. Una visión desde España”. De esta manera ambos organismos se suman a los actos que se celebran por toda Europa para rememorar el inicio de la Primera Guerra Mundial (1914-1918).
En palabras del general Vidal de Loño, director del IHCM, "la muestra “permite contemplar escenas inéditas de la Gran Guerra y divulgar una parte del singular patrimonio histórico-militar que”, como el instituto que preside, “están abiertos a todos los investigadores y ciudadanos”.
Los visitantes podrán disfrutar de un centenar de fotografías representativas de las colecciones originales de época que conserva el Archivo General Militar de Madrid (AGMM), centro archivístico dependiente del IHCM. A través de estas instantáneas se documenta el desarrollo y evolución de las hostilidades, algunos de sus principales eventos y la vida cotidiana en los campos de batalla y en las retaguardias. De los ricos fondos bibliográficos de la Hemeroteca y Biblioteca Histórica Municipal constituyen otro de sus grandes atractivos. Revistas ilustradas españolas y extranjeras, periódicos, libros, folletos, tarjetas postales, incluso un manuscrito de Antonio Machado, recrean el ambiente social y cultural de la Europa de aquel tiempo. Finalmente la muestra se completa con una selección de piezas como armas y equipos, cedidas benévolamente por coleccionistas privados, así como una pequeña colección de maquetas realizadas por algunos de los principales especialistas de nuestro país.
Se completa con la celebración con un concierto el día 23 de octubre a las 19 horas y un ciclo de conferencias el día 11 de noviembre a las 18:15 horas y cuyo programa se puede consultar en el Cartel.

Lugar: Centro Cultural Conde Duque. C/ Conde Duque 11 (28015- Madrid) (Sala 1)
Fechas: del 14 de octubre al 30 de noviembre
Horario: de martes a sábado, de 10:30 a 14 horas y de 17:30 a 21 horas; domingos y festivos, de 10:30 a 14 horas
Teléfonos: 91 722 05 73 / 91 480 04 01 (exposiciones)

09/10/2014 19:31 Miguel Angel Rodriguez Urosa Enlace permanente. sin tema No hay comentarios. Comentar.

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05/10/2014 23:28 Miguel Angel Rodriguez Urosa Enlace permanente. sin tema No hay comentarios. Comentar.

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