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Blog de Miguel Angel Rodriguez y Urosa

'Tesoros sumergidos de Egipto'

'Tesoros sumergidos de Egipto'

Mil quinientos años de historia de Egipto salen a la luz gracias a 500 piezas procedentes de las antiguas ciudades de Alejandría, Heraclion y Canopo, desaparecidas a la vez en el siglo VIII d.C., y rescatados recientemente del mar forman la exposición 'Tesoros sumergidos de Egipto'. Entre ellas hay estatuas de unos 6 metros de altura y figuras que cuentan con más de 2.000 años de historia.

La muestra, que será expuesta en el antiguo matadero de Legazpi desde el día 16 de este mes hasta el 28 de septiembre, llega a Madrid precedida del gran éxito conseguido en Berlín, Bonn y París donde ha sido visitada por más de un millón y medio de personas.

En un atractivo y espectacular montaje en una nave de más de 4.700 metros cuadrados, que incluye vídeos de las diferentes prospecciones submarinas, se exhiben estatuas monumentales, monedas, joyería, efigies de gran belleza, objetos de culto, cerámicas, que ofrecen una visión clara de la extraordinaria mezcla de culturas y gentes que hizo del delta del Nilo lo que fue.

Un dios de los más altos
Entre las piezas, destaca la estatua más alta hasta ahora descubierta en Egipto, la del dios de la crecida del Nilo y símbolo de fertilidad y abundancia, Hapi, que tiene unos 2.000 años de antigüedad y rivaliza con las colosales esculturas de granito rosa de un rey y una reina, con más de cinco metros de altura cada una.


La estatua de Hapi, dios de la crecida del Nilo, símbolo de fertilidad y abundancia, y la más alta hasta ahora descubierta en Egipto. (Foto: EFE)

A lo largo de12 años de trabajo, el arqueólogo marino Franck Goddio ha descubierto testimonios únicos para la historia egipcia, que datan desde el siglo VII a. C. hasta el siglo VIII d. C., frente a la costa de la moderna ciudad de Alejandría y en la bahía de Abukir.

Perdidas en el mar durante más de 15 siglos a consecuencia de desastres naturales, la más avanzada tecnología ha permitido sacar a la luz piezas de arte que abarcan desde los días de los últimos faraones hasta Alejandro Magno, del periodo de gobierno griego hasta la conquista romana y, luego, desde tiempos bizantinos hasta el comienzo de la Época Islámica.

Los objetos exhibidos, que reflejan la importancia de tres ciudades que, en la antigüedad se contaban entre los más famosos centros de comercio, ciencia, cultura y religión, "no salen de ningún museo, sino que proceden de los mismos lugares para los que fueron creados. Se reúnen otra vez y se explican unos a otros", comentó Franck Goddio.

Las influencias de Mesopotamia, Grecia y Roma se mezclan con la milenaria cultura antigua de los faraones. La aproximación y la fusión dieron nacimiento a nuevos modos de vida religiosa y cultural, que dejaron una huella perdurable en el antiguo Egipto.

Ciudades sumergidas
Alejandría, Heraclion y Canopo encontraron por igual el mismo trágico destino, ya que sectores enteros de las ciudades desaparecieron bajo el mar, como resultado de desastres naturales.

A través del recorrido de la exposición se acerca al visitante a las influencias de una serie de conquistadores atraídos por la riqueza del delta del Nilo: los persas, los griegos y la larga dinastía de los Ptolomeos; luego los romanos, con el famoso asunto amoroso entre Julio César y Cleopatra; el auge del cristianismo, que condujo a la destrucción de las figuras de deidades paganas, pero también a su asimilación de forma inconsciente, y, finalmente, la conquista árabe.

Entre las importantes piezas exhibidas, Goddio (Casablanca, 1947), presidente del Instituto Europeo de Arqueología Submarina, destacó la estatua de una reina- Arsinoe II- de granito negro, de 150 cm de altura, del siglo III a.C y procedente de Canopo, "la primera estatua en la que se mezcla el arte egipcio y el griego".
TESOROS SUMERGIDOS DE EGIPTO | Matadero de Legazpi (Paseo de la Chopera, 10. Madrid) | Del 16 de abril al 28 de septiembre (pases desde las 10.00 a las 22.00 horas de lunes a domingo; último pase a las 21.00 horas, excepto jueves, a las 20.30 horas) | Precio de entrada en taquilla (para entrada directa): 11 euros (reducida 9 euros); niños entre 8 y 12 años (menores de 8 años, gratis), 6 euros y tarifa familiar (2 adultos + 2 niños/jóvenes menores de 18 años) de 30 € | Reserva de entradas (recargo a partir de dos euros): 902 400 222 (tarifa local), todos los días de 9 a 22 horas (excepto el 1 de mayo), Centros Comerciales El Corte Inglés e Hipercor o esta web de El Corte Inglés                                                                                                                                                                                                                                                                                                                               

El Prado presenta 'Goya en tiempos de guerra' con 200 obras del artista para conmemorar la Guerra de la Independencia

El Prado presenta 'Goya en tiempos de guerra' con 200 obras del artista para conmemorar la Guerra de la Independencia

Inicio el 15 de abril

Coincidiendo con el 200 Aniversario del mayo de 1808 y el inicio de la Guerra de la Independencia, el Museo del Prado inaugura el próximo 15 de abril una magna exposición sobre Goya centrada en torno a sus dos grandes lienzos del 2 y 3 de mayo de 1808. El relevante número de piezas cedidas por institucionales nacionales e internacionales, junto a las obras procedentes de colecciones particulares, que raramente se prestan, convierten a esta exposición, titulada 'Goya en tiempos de guerra', en la muestra internacional más importante dedicada Goya desde 1996.

Compuesta por casi 200 obras, entre pinturas, dibujos y estampas, la muestra abarcará veinticinco años de la vida de Goya durante los que se sucedieron en España cambios políticos de gran repercusión en la marcha de su historia y de su sociedad.

El recorrido cronológico de la exposición se iniciará a finales del siglo XVIII, cuando Goya comenzó una nueva etapa, de mayor independencia creativa y de avances estilísticos y conceptuales, que culminó con la serie de aguafuertes de los Caprichos, en febrero de1799, y con la Familia de Carlos IV, en 1800, y concluirá en 1819, año en que el artista pintó su última obra pública: La comunión de San José de Calasanz.

Pinturas de varios géneros, dibujos y estampas, ayudarán a profundizar en el conocimiento del artista en este período, en las claves de sus composiciones y en la singular formulación de sus imágenes, aclarando aspectos de su cronología poco determinados, o que revelan facetas fundamentales de su vida y de su relación con el poder, aún por estudiar y definir.

Esta exposición se inscribe dentro de la programación conmemorativa organizada por la Comisión Nacional del Bicentenario de la Guerra de la Independencia.

La galería de los Uffizi por primera vez en Madrid

La galería de los Uffizi por primera vez en Madrid

El recorrido por la espiritualidad de Occidente en torno a la idea de que el sacrificio de Jesucristo redime del pecado original guía El pan de los ángeles, la exposición que hoy se inaugura en Caixaforum y que permite ver por primera fuera de Italia obras maestras de Botticcelli y Giordano.

Caixaforum ha logrado que la Galería de los Uffizi, en Florencia, permita la salida de Italia de 45 obras realizadas entre los siglos XV y el XVII, de las que sobresalen pinturas de Botticelli, Luca Signorelli, Parmigianino, Luca Giordano y Cristofano Allori, entre otros, piezas que habitualmente, ni siquiera, se encuentran en exhibición.

La Galería de los Uffizi, una de las pinacotecas más importantes del mundo, vinculada originalmente a la familia Medici, se enriqueció con obras procedentes de iglesias y conventos de la Toscana, tal y como se demuestra en esta exposición, comisariada por Antonio Natali, director de dicha pinacoteca italiana, y que puede visitarse hasta el 25 de mayo.

En CaixaForum Madrid, que desde su inauguración el pasado 13 de febrero ha recibido un total de 190.000 visitantes, se podrán admirar desde los tapices realizados en la fábrica de tapices de los Medici, como las pinturas de Sandro Botticelli, Luca Signorelli, Il Parmigianino, Luca Giordano y Cristofano Allori.

ESPAÑA, 1808-1814. LA NACIÓN EN ARMAS

ESPAÑA, 1808-1814. LA NACIÓN EN ARMAS

El Centro Cultural de la Villa de Madrid acoge desde el 12 de febrero la exposición 'España 1808-1814. La nación en armas', que muestra el desarrollo de la Guerra de la Independencia con planos, grabados, cuadros, armas y uniformes de la época que, en algún caso, es la primera vez que son prestados por Francia. La exposición con motivo del bicentenario de la guerra, que será inaugurada por los Príncipes de Asturias, ha sido presentada por el secretario general de Política de Defensa, Luis Cuesta; el presidente de la Sociedad Estatal de Conmemoraciones Culturales, José García Velasco; y el comisario de la exposición, Juan Francisco Fuentes.
Son unas 200 las piezas que forman la exposición, que permite seguir el curso de los acontecimientos militares y políticos entre 1808 y 1814 y conocer las claves de ese periodo. Se dedica una parte importante a los grandes protagonistas colectivos de la contienda: los ejércitos regulares, el pueblo español, movilizado a través de la guerrilla, la mujer como parte activa de la resistencia y los intelectuales de uno y otro bando.
Para ello, la muestra se divide en ocho secciones: 'De aliados a invasores', 'Los ejércitos', 'Haciendo la guerra a lo moro', 'La marcha de la guerra', 'Una guerra también entre españoles', 'La mujer en la guerra', 'El camino a la victoria' y 'Memoria de la guerra, memorias en guerra'.

La guerra, en audiovisual

La muestra, que cuenta con la organización de la Sociedad Estatal de Conmemoraciones Culturales y del Ministerio de Defensa y con la colaboración del Ayuntamiento de Madrid, cuya delegada de Las Artes, Alicia Moreno, ha asistido también a la presentación, se completa con tres producciones audiovisuales.

Una de ellas es un mapa interactivo que simula las 23 principales batallas de la Guerra de la Independencia, otra es un montaje de secuencias extraídas de películas españolas sobre esa etapa y la tercera es una selección de canciones

Los representantes de las instituciones organizadoras de la exposición han destacado la colaboración de museos de otros países, entre ellos Francia, Reino Unido, Portugal y Polonia, para llevarla a cabo, y el secretario general de Política de Defensa ha elogiado especialmente su originalidad.

De igual forma, ha llamado la atención sobre la colaboración existente para la muestra por parte de países que eran enemigos hace 200 años, y ha recordado que el Ministerio de Defensa tiene previsto organizar una serie de actividades durante todo el año con motivo del bicentenario.

Por su parte, el comisario de la exposición ha recorrido con los periodistas la muestra y ha explicado que una de las piezas estrella de la misma es un cañón del ejército napoleónico que ha sido prestado por Francia.

ESPAÑA, 1808-1814. LA NACIÓN EN ARMAS.- Días: del 12 de febrero al 11 de mayo. Lugar: Teatro Fernán- Gómez.
                                                                                                                                                                                                                                                                           

Museo Reina Sofía, de Madrid, 403 piezas de Pablo Picasso

Museo Reina Sofía, de Madrid, 403 piezas de Pablo Picasso

Desde hoy y hasta el 5 de mayo, se podrán ver en el Museo Reina Sofía, de Madrid, 403 piezas de Pablo Picasso, la exposición más importante de su obra exhibida en España. El cierre temporal del Museo Picasso de París- se realizan obras de refacción- permitirá ver por primera vez lo mejor de este genio que revolucionó el arte del siglo XX. Se expondrán 250 pinturas, 174 dibujos, 70 esculturas y 9 cerámicas. El Museo parisino le cobra 3,5 millones de euros al Gobierno español en concepto de alquiler. "Esta es la exposición más personal, la que más nos acerca a su esencia artística y personal. Entre las 40 obras que hemos traído hay piezas fechadas en 1892, hasta 1972", le dijo la comisaria de la exposición, la francesa Anne Baldessari, al suplemento cultural "Babelia" del diario español "El País".

Entre las pinturas, sobresalen "Hombre con mandolina"; "Retrato de Olga en un sillón"; "Las bañistas"; "Jacqueline con las manos cruzadas"; "La flauta de pan"; "La mujer que llora"; "La mujer del sillón rojo" y "Desnudo recostado y hombre tocando la guitarra", éste último pintado tres años antes de su muerte. Destacan las esculturas "Cabeza de mujer"; "Vaso, pipa, as de trébol y dado"; "Violín"; "Calavera" y "Mujer embarazada". El crítico Francisco Calvo Serraller escribió, entusiasmado, que se trata de una muestra excepcional que convierte a Madrid, "aunque sea temporalmente", en una imprevista capital mundial del mejor Picasso". Y precisa que "nunca se ha podido, ni se podrá contemplar en nuestro país tantas y tan importantes obras del artista malagueño".

Es que Picasso , que "hizo" su carrera en Francia, se vio impedido por razones políticas -fue un enconado enemigo del franquismo- de trabajar y exponer en España, salvo en su primera juventud. La última vez que pisó territorio español fue en 1934, poco antes de que estallara la gran revolución minera en Asturias. Cuando ya era famoso y revolucionaba el arte, su entrada al país estaba prohibida. Su célebre Guernica, que testimonia la masacre cometida por la aviación nazi contra un indefenso pueblo vasco, recién llegó a España en 1981. El profesor Calvo Serraller dice que "no hay en España conjuntos significativos de ninguna de sus principales etapas artísticas, ni de los períodos azul y rosa, ni del cubismo, ni del clasicismo, ni de su violenta deriva surrealizante de las décadas de entreguerras, ni, por supuesto, de la alargada etapa final, entre 1945 y 1973". Y remata: "Luego está ese fundamental capítulo de la escultura de Picasso, de la que hay por aquí muy poco y desde fechas muy recientes".

Sólo en la década de 1950, una pequeña parte de su obra se exhibió en Barcelona, pero sin su presencia. Cataluña fue su base de lanzamiento como artista, a la que abandonó poco después de los 23 años. No es casual que haya sido en Barcelona donde se inauguró el Museo Picasso, con los fondos del Museo de Arte de Catalunya y las donaciones de Jaume Sabartés, eterno secretario de Picassso. El artista regaló el material que guardaba su madre en la capital catalana, además de series completas de grabados y sus famosos lienzos inspirados en "Las Meninas", de Velázquez.

Junto con la excepcional muestra que se inaugura en Madrid, también se podrá ver -hasta el 30 de marzo-"Picasso y su colección", en el Museo Picasso de Barcelona. En su colección particular figuran, entre otras, pinturas de Cézanne, Renoir, Rousseau y Matisse.

'Modigliani y su tiempo'

'Modigliani y su tiempo'

Un total de 130 obras, seleccionadas por el comisario Francisco Calvo Serraller, dan forma a la trayectoria de Modigliani (Livorno 1884 - París 1920) desde su llegada a París en 1906 hasta su muerte.

La muestra, que se podrá admirar hasta el 18 de mayo, exhibirá obras procedentes de museos e instituciones de todo el mundo como la National Gallery of Art de Washington, la Tate de Londres, el Moma de Nueva York, el Georges Pompidou de París, el Metropolitan o el Guggenheim de Nueva York.

La gran novedad del proyecto es la presentación, por primera vez, de la obra del artista en contacto tanto con los grandes maestros que influyeron en él -Cézanne, Picasso o Brancusi-, como con sus amigos de Montparnasse: Marc Chagall, Jacques Lipchitz, Chaïm Soutine, Moïse Kisling, Ossip Zadkine, Tsugouharu Foujita o Jules Pascin, entre otros.

Pinturas, esculturas y dibujos del artista italiano junto a creaciones de Paul Cézanne, Picasso, Gauguin, Toulouse-Lautrec, Edvard Munch, André Derain o Juan Gris, muestran sus primeros contactos con las vanguardias parisinas, en los que Modigliani intenta forjar su propio estilo.

Especial atracción tienen las salas dedicadas a los retratos, género al que se dedicó desde 1915 como principal medio de subsistencia con ejemplos como los de Anna Zborowska, Diego Rivera, Juan Gris o Max Jacob, y a los desnudos, que abordó desde sus primeros años en París.

El dibujo, que constituyó una constante fuente de experimentación para Modigliani, y las esculturas de Ossip Zadkine, Jacques Lipchitz, Henri Laurens o Wilhelm Lehmbruck completan la exposición que se cerrará con una selección de fotografías.

La exposición, que sigue un discurso cronológico, está estructurada en dos grandes secciones correspondientes a la relación de Modigliani con sus maestros, reunida en las salas del Museo Thyssen-Bornemisza, y con sus amigos, que se muestra en la sede de la Fundación Caja Madrid.

Casa de la Villa

Casa de la Villa

Desde que el Ayuntamiento madrileño trasladó su sede -y casi 700 funcionarios- al Palacio de Cibeles, el pasado 5 de noviembre, la Casa de la Villa se ha quedado casi vacía y desangelada. Muchos madrileños se preguntan qué pasará en el futuro con el que ha sido, históricamente, el emplazamiento del Gobierno local casi desde que la capital existe. Los responsables del municipio ya tienen planes: la Casa de la Villa y la de Cisneros se restaurarán y transformarán en museos de la ciudad, abiertos al público.

Se trata de abrir un apéndice del Museo de la Historia -antes Museo Municipal-, que tendrá como escenario estos dos edificios y la plaza en que se asientan. Allí, en el lugar donde nació el municipalismo madrileño, los ciudadanos podrán ver y revivir la historia del Ayuntamiento, en los mismos escenarios en que ésta se ha desarrollado.

El traslado de los funcionarios y las instalaciones de la Alcaldía, la Vicealcaldía y otras áreas al Palacio de Cibeles ha dejado desiertos muchos despachos en la Casa de la Villa, la de Cisneros y el anexo Palacio de Cañete -en la calle Mayor, número 69-. Y más vacíos aún estarán estos edificios cuando termine de construirse el nuevo salón de plenos que ahora se levanta en el interior del Palacio de Cibeles, y que estará listo, según las previsiones, en la primavera del año 2009.

Aprovechando la disminución de la carga administrativa, el Gobierno local iniciará una cadena de obras de reforma que comenzarán por el Palacio de Cañete, y proseguirán por la Casa de la Villa y la de Cisneros cuando el primero esté terminado y el nuevo salón de plenos ya sea operativo.

Muchas áreas municipales se verán inmersas en este proceso de recuperación histórica de la Primera Casa Consistorial: Las Artes, Hacienda, Urbanismo... La idea es asociarlo como una sección del Museo de Historia Municipal -antes Museo Municipal, en el edificio del antiguo Hospicio, en la calle Fuencarral-. Y mostrarlo: se irá abriendo al público paulatinamente, y contará con algunas salas -las menos interesantes desde el punto de vista histórico- para mostrar audiovisuales. Será parecido a un centro de interpretación de la historia de la ciudad.

Tapices, frescos y cuadros

Ambos inmuebles, y especialmente la Casa de la Villa, tienen un enorme patrimonio artístico: tapices flamencos -algunos con cartones de Rubens-, frescos de Palomino -en la capilla-, y pinturas de gran valor. La mayor parte de ellos están ya restaurados; quedará por realizar alguna intervención arquitectónica para recuperar las trazas originales.

Por ejemplo, en el Patio de Cristales: esta estancia, en origen, no tenía suelo en la planta que da acceso al salón de plenos, sino que era un espacio diáfano desde la planta baja, la que ahora ocupa el Registro General del Ayuntamiento. Posteriormente, se le puso un suelo de cristal que fue sustituido, en el siglo XX, por el que actualmente tiene. Es intención del Gobierno local hacer desaparecer ese suelo, y devolver al patio su doble altura primitiva.

De puertas a balcones

La entrada al salón de plenos cambiará: las actuales puertas al Patio de Cristales se convertirán en balcones que permitirán, desde un deambulatorio en torno al mismo, observar la zona central. Pero además de la recuperación de la traza original, también habrá que resolver un importante problema: el de la accesibilidad al conjunto. Los arquitectos municipales deberán encontrar una fórmula que combine la protección del edificio -toda la plaza está declarada Bien de Interés Cultural- y la necesidad de hacerlo «visitable» para personas con dificultades motoras.

Empezar por Cañete

Los planes municipales contemplan iniciar en 2008 las obras en el palacio de Cañete -prácticamente vacío tras la mudanza de instalaciones a Cibeles-. Una vez se finalice el nuevo salón de plenos en el Palacio de Correos, -mediado el año 2009-, podrán comenzarse las obras en las Casas de la Villa y de Cisneros. Calculan que estarán finalizadas para el final del presente mandato. Y a las visitas guiadas y la recuperación del patrimonio histórico y artístico, se le unirá la utilización de este conjunto como escenario de actividades culturales dedicadas a la historia de la ciudad. El Instituto de Estudios Madrileños, por ejemplo, podrá contar con instalaciones para organizar conferencias. Y también se prevé que los cronistas de la Villa cuenten con un espacio para reuniones.

La Plaza de la Villa y su entorno concentran gran cantidad de edificaciones con uso municipal: además de la primera Casa Consistorial, en la misma zona está -en plena restauración- el inmueble de Mayor, 72, la «cuarta fachada» de la plaza de la Villa, que albergará la junta de Centro; se ha rehabilitado Mayor 73 - edificio de los grupos municipales-, Mayor 83 -por la empresa municipal Madrid, Espacios y Congresos-, y el edificio de Sacramento 5, a espaldas de la Casa de la Villa. En breve abrirá el Centro de Las Artes del Libro, una nueva biblioteca sobre Madrid situada sobre lo que fuera casa de Iván de Vargas, también a espaldas del antiguo Consistorio madrileño.

Origen local

La historia del Ayuntamiento de Madrid está unida, desde casi su nacimiento, a la plaza de la Villa. Entonces no se llamaba así, pero en ese punto geográfico se celebraban las primeras reuniones del concejo abierto de Madrid, en el atrio de la iglesia de San Salvador, que estaba justamente en la esquina de esa plaza -entonces con otro nombre- y la calle Mayor. El templo se arruinó y, en su reconstrucción, se construyó una sala de reuniones que era la utilizada por el concejo.

Con la llegada de la Corte a Madrid -primero en 1561, y definitivamente en 1606-, el concejo compra una casa en la plaza, la de Juan de Acuña, para poner allí su primera sede estable: sería la Casa de la Villa. Sus planos los dibuja Gómez de Mora -sustituto de Juan de Herrera- en 1644, pero el edificio no se termina hasta 1695, nada menos que 51 años después, y en este tiempo pasa por las manos de varios arquitectos: José de Villarreal, Alonso Carbonell, Juan de Villanueva y Teodoro Ardemans.

Por su parte, la Casa de Cisneros -donde hasta el pasado mes se encontraba el despacho del alcalde- data de 1537. En su origen, la fachada a la plaza de la Villa era en realidad el acceso trasero que daba entrada a las cuadras y los corrales. Es de estilo plateresco y fue construida por Benito Jiménez de Cisneros, sobrino del cardenal del mismo nombre. A partir de 1909, se convirtió en propiedad municipal -para ampliar la Casa de la Villa, que se había quedado pequeña-. Y en 1915 se construyó el pasadizo elevado que une ambas edificaciones.

                                                                                                                                                                                                                                                                                                                               

Felipe de Borbón cuarenta años

Felipe de Borbón  cuarenta años

El día 30 enero, don Felipe de Borbón cumplirá cuarenta años, una edad que se asocia con la madurez, en la que muchos proyectos de juventud se han convertido en realidad. El Príncipe de Asturias no es una excepción a esta norma, y a una larga y esmerada formación que incluyó las enseñanzas universitarias y la formación en las academias militares, se han unido decisiones de carácter íntimo, que le han llevado a formar una familia, tras casarse con doña Letizia Ortiz, con la que ha tenido dos hijas, doña Leonor y doña Sofía. La opción del matrimonio y la paternidad, que en el resto de los ciudadanos adquiere una exclusiva dimensión personal, tiene consecuencias añadidas en la figura del Heredero de la Corona, porque la institución monárquica descansa en el principio sucesorio, que ya ha quedado garantizado a través de su descendencia. La hipotética reforma del artículo 57 de la Constitución para acabar con la preferencia del varón sobre la mujer estuvo en el debate público durante algún tiempo, pero ha perdido interés al no haber tenido los Príncipes de Asturias, hasta ahora, ningún hijo varón.

La Constitución no dice nada sobre las funciones que le corresponde desempeñar al Heredero de la Corona, conformándose con resaltar que de forma natural accederá al trono por fallecimiento del Rey. La única referencia en el texto constitucional aparece en el artículo 61.2, al señalar la obligatoriedad de prestar juramento a la Constitución, ante las Cortes Generales, cuando el Heredero de la Corona cumpla dieciocho años, requisito cumplido por el Príncipe de Asturias el 30 de enero de 1986.

Dada la ausencia de previsiones constitucionales, al Príncipe de Asturias le toca cumplir con el rol de Heredero, sin más apoyo que su intuición, la formación recibida y el ejemplo y los consejos del Rey. No es una tarea fácil, porque se trata de un trabajo y una dedicación sin límite temporal preciso, en la que hace falta trasmitir confianza a los españoles y seguridad a los observadores internacionales de que el futuro de la Corona española se encuentra en buenas manos.

Don Felipe de Borbón ha desplegado una importante actividad en el exterior, sabedor de que uno de los grandes activos de la Corona española es la de ser el principal embajador de España en el mundo. Los viajes en representación del jefe de Estado en la toma de posesión de mandatarios de países iberoamericanos, junto con visitas de carácter más pausado, para conocer los sistemas políticos, las formas de vida y las diversas culturas que hay en otras partes del mundo han ocupado parte de su actividad. Desde su mayoría de edad, el Príncipe también ha querido conocer con detalle la realidad de nuestro país; para ello se ha desplazado a las distintas comunidades autónomas para asimilar las necesidades y las inquietudes de sus habitantes.

En ese conjunto de relaciones establecidas entre don Felipe de Borbón y las regiones españolas, ocupa un especial papel Asturias. El principal título del Heredero de la Corona es el de Príncipe de Asturias, lo que crea un vínculo de calidad. El Principado de Asturias se creó en las Cortes de Bribiesca, en el año 1388, y desde entonces correspondió al Heredero de la Corona, de tal forma que distintos personajes en la historia reclamaron para sí el título de Príncipe de Asturias como forma de asegurarse el disfrute de la Corona. Don Felipe fue investido como Príncipe de Asturias, en Covadonga, cuando tenía nueve años de edad. Esa relación entre don Felipe y nuestra región encontró un marco muy especial de realización a través de la Fundación Príncipe de Asturias, constituida en el año 1980. Un año más tarde, en la primera ceremonia de entrega de los Premios Príncipe de Asturias, don Felipe de Borbón pronunció su primer discurso público. Durante veintisiete años consecutivos el Heredero de la Corona ha girado visitas a nuestra región, familiarizándose con la realidad urbana de Asturias y también conociendo su dimensión rural, al entregar en distintas localidades el galardón de Pueblo Ejemplar que concede la Fundación Príncipe anualmente.

Por si el vínculo de don Felipe de Borbón con Asturias no fuera suficientemente sólido, quiso el destino que en el año 2004 contrajera matrimonio con doña Letizia Ortiz, una joven periodista ovetense, lo que introdujo a Asturias en el álbum de fotos familiar. Las visitas privadas a nuestra región se convirtieron en habituales, recalando en la localidad de Sardéu (Ribadesella), residencia de los abuelos paternos de doña Letizia. Una suma de causas históricas y decisiones personales ha llevado a vincular de una manera muy estrecha a don Felipe de Borbón con Asturias. Cuando las visitas de los Príncipes de Asturias superan las veinticuatro horas, no hay una residencia adecuada para que pasen su estancia entre nosotros. En cualquier comunidad autónoma ya se hubiera detectado la necesidad de destinar un inmueble para tal fin, que debe simplemente ajustarse a las funciones para las que se requiere. El Gobierno regional debería realizar esta gestión, consciente de que a Asturias le resultará muy positivo que las estancias de los Príncipes sean más prolongadas entre nosotros. Para el que tenga dudas sobre el particular o esté aquejado de prejuicios trasnochados, que medite sobre los efectos que ha tenido para Mallorca las estancias veraniegas de la Familia Real.

Los 40 años del Príncipe llegan en un momento en que en España se han roto algunos de los consensos básicos que han funcionado eficazmente desde la transición. En sus discursos, con motivo de la ceremonia de entrega de los galardones, don Felipe de Borbón ha subrayado el enorme progreso conocido por España bajo el marco de la Constitución. La defensa del texto constitucional y el papel moderador de la Corona constituyen la clave de bóveda que soporta las tensiones identitarias de la convivencia nacional. En ese horizonte se inscribe la misión histórica que don Felipe de Borbón está llamado a realizar.

70 Años de Su Majestad

70 Años de Su Majestad

Juan Carlos de Borbón nació en Roma el 5 de enero de 1938, mientras la guerra civil arrasaba España. Su abuelo, el rey Alfonso XIII, había abandonado Madrid siete años antes.

Tras el fin de la guerra en 1939, el victorioso general Francisco Franco se encargó de asegurar de que España no contase con una monarquía en los 40 años que estuvo en el poder.

Cuando "Juanito" cumplió diez años le enviaron a Madrid, donde fue educado bajo la supervisión de Franco, quien vio en el chico un sucesor más adecuado y maleable que su padre, Don Juan.

Lo que le dijo a Chávez no fue muy propio de un rey, pero reaccionó de manera visceral cuando le provocaron, como suelen hacer los españoles
Jaime Peñafiel, cronista real

Tras la muerte de Franco en noviembre de 1975, el recién coronado rey de España, quien contaba entonces con 37 años, juró lealtad a los principios de su antecesor y aparente mentor.

Pero el lugar de este rey en la historia estará determinado por la rapidez y la valentía con la que ayudó a desmantelar el estado franquista.

En 1976 Juan Carlos eligió como primer ministro a Adolfo Suárez, un reformista que lideraría la transición hacia la democracia.

"Sentimiento de gratitud"

Un año después, el rey de España apoyó la legalización del partido comunista, y en 1981 defendió la joven democracia española durante un fallido intento de golpe de estado.

"Hay un sentimiento de gratitud hacia el rey por su papel en la transición de la dictadura a la democracia", afirma Charles Powell, historiador y biógrafo real.

El rey Juan Carlos pide a Chávez que se calle
El monarca, exasperado por las interrupciones de Chávez, le preguntó por qué no se callaba.
"Las encuestas muestran que los ciudadanos creen que es la persona que más contribuyó a la democratización de España y ese sentimiento de gratitud se da en todas las clases sociales e ideologías".-

Quizás por eso, en mayo de 2007 el rey fue votado como el español más imporante de todos los tiempos, en una encuesta realizada por un canal de televisión. Ganó al escritor Miguel de Cervantes, quien fue segundo, y a Francisco Franco, quien apareció en el puesto 23.

Pero en los últimos 12 meses, ha habido en España un intenso debate sobre el valor y la relevancia de la monarquía en la España del siglo XXI.

El pasado mes de septiembre se desató la polémica cuando estudiantes catalanes quemaron fotografías del rey Juan Carlos y la reina Sofía.

Las encuestas muestran que los ciudadanos creen que es la persona más contribuyó a la democratización de España y ese sentimiento de gratitud se da en todas las clases sociales e ideologías
Charles Powell, historiador y biógrafo real

Estos consideran al rey como el símbolo de un estado español artificial, y el juicio al que fueron sometidos por insultar a la monarquía dio publicidad a sus reivindicaciones.

El episodio llevó al rey a realizar una rara intervención durante un discurso en una universidad, en el que defendió la monarquía parlamentaria.

Pero el rey también era objeto de los ataques de algunos sectores de la derecha, especialmente del locutor de la radio católica COPE, Federico Jiménez Losantos, quien le pidió que abdicase en favor de su hijo, el príncipe Felipe.

Sentimiento republicano

Pese a todo, no hay muchas evidencias de que en España haya un sentimiento republicano extendido.

Los príncipes de Asturias
Muchos comentaristas creen que el príncipe Felipe permanece a la sombra de su padre.
En una reciente encuesta, el 69% opinaron que la monarquía parlamentaria es el sistema político "ideal" para España, mientras el 22% preferían la república.

Pero el encontronazo con Hugo Chávez en el mes de noviembre, aunque aplaudido por muchos españoles, aumentó la sensación de que Juan Carlos estaba viviendo su particular "Annus Horribilis".

"El mayor desafío ahora es la sucesión", afirma Powell.

"Juan Carlos siempre será popular por su papel activo en la transición a la democracia, pero la duda es como puede transmitir algo de ese capital al príncipe Felipe".

Los comentaristas reales creen que hay pocas posibilidades de que el rey abdique, lo que deja al Felipe, cercano a los 40 años, en una posición delicada, similar a la del príncipe Carlos de Inglaterra.

Felipe ha intentado dejar su huella en asuntos como el medio ambiente o la inmigración, pero permanece a la sombra de su padre.

El comentarista real Jaime Peñafiel cree que habrá turbulencias en el fututo. En España "tenemos una monarquía, pero no somos monárquicos", afirma.

"Los españoles son juancarlistas, apoyan a la persona, no a la institución y ello conlleva un riesgo: queda por ver si aceptarán a Felipe".


200 años: El 2 de mayo de 1808

200 años: El 2 de mayo de 1808

Después de los sucesos del Motín de Aranjuez (17 de marzo de 1808), Madrid es ocupada por el general Murat (23 de marzo). Tras la llegada triunfal de Fernando VII (24 de marzo) y su padre, que acababa de ser forzado a abdicar, ambos son obligados a acudir a Bayona para reunirse con Napoleón, donde se producirá la final abdicación en José Bonaparte. En Madrid queda una Junta de Gobierno como representante del rey Fernando VII.

Sin embargo, el poder efectivo queda en manos de Murat, el cual reduce la Junta de Gobierno a un mero títere o simple espectador de los acontecimientos. El 27 de abril Murat solicita, supuestamente en nombre de Carlos IV, la autorización del traslado a Bayona de la reina de Etruria (hija de Carlos IV) y del infante Francisco de Paula. Si bien la junta se negó en un principio, en su reunión en la noche del 1 al 2 de mayo y ante las instrucciones de Fernando VII llegadas a través de un emisario desde Bayona (conservar la paz y armonía con los franceses), finalmente ceden.


¡Que nos lo llevan!
El 2 de mayo de 1808, la multitud comenzó a concentrarse ante el Palacio Real. El gentío vio como los soldados franceses sacaban del palacio a la reina de Etruria, cuya salida no produjo conmoción alguna. La presencia de otro coche hace deducir que está destinado al infante Francisco de Paula. Al grito de ¡Que nos lo llevan!, el gentío penetra en el palacio. El infante se asoma a un balcón aumentando el bullicio en la plaza. Este tumulto es aprovechado por Murat, el cual despacha a un batallón de granaderos de la Guardia Imperial al palacio, acompañado de artillería, los cuáles disparan a la multitud. Al deseo de impedir la salida del infante, se une la de vengar los muertos y deshacerse de los franceses. La lucha se extendería por todo Madrid y duraría horas.


La lucha callejera
Estatua erigida en Santander a la memoria del capitán de artillería Pedro Velarde Santillán, héroe cántabro de la Guerra de la Independencia Española muerto durante el levantamiento del 2 de mayo de 1808 en Madrid.Los madrileños tuvieron que descubrir en ese instante las necesidades de la guerra callejera: constitución de partidas de barrio comandadas por caudillos espontáneos; obligación de proveerse de armas (luchaban navajas frente a sables); necesidad de impedir la llegada de nuevas tropas francesas...

Todo esto no fue suficiente y Murat pudo poner en práctica una táctica tan sencilla como eficaz. Cuando los madrileños quisieron hacerse con las puertas de la cerca de Madrid para impedir la llegada de las fuerzas francesas acantonadas fuera de Madrid, el grueso de las tropas de Murat (unos 30.000 hombres) ya había penetrado en la ciudad, haciendo un movimiento concéntrico para adentrarse en Madrid.

Si bien la resistencia al avance francés fue mucho más eficaz de lo que Murat había previsto, especialmente en la Puerta de Toledo, la Puerta del Sol y el Parque de Artillería de Monteleón, esta operación permitió a Murat poner a Madrid bajo la jurisdicción militar. Esto es, tratar a los madrileños como rebeldes. Puso igualmente bajo sus órdenes a la Junta de Gobierno.

Poco a poco, los focos de resistencia van cayendo. Acuchillamientos, degollamientos, detenciones... Mamelucos y lanceros napoleónicos extreman su crueldad con el pueblo madrileño. Cientos de españoles, hombres y mujeres, y soldados franceses murieron en esta refriega. El lienzo de Goya La Carga de los Mamelucos refleja la luchas callejeras que tuvieron lugar ese día.


Daoíz y Velarde [editar]Mientras tanto, los militares españoles permanecían, siguiendo órdenes del capitán general Francisco Javier Negrete, acuartelados y pasivos. Sólo los artilleros del parque de Artillería sito en el Palacio de Monteleón desobedecen las órdenes y se unen a la insurrección. Los héroes de mayor graduación serán los capitanes Luis Daoíz y Torres (que asume el mando por ser el más veterano) y Pedro Velarde Santillán. Con sus hombres se encierran en el Parque de Artillería de Monteleón y, tras repeler una primera ofensiva francesa al mando del general Lefranc, mueren luchando heroicamente ante los refuerzos enviados por Murat.


Los levantados en armas [editar]El Dos de Mayo de 1808 no fue la rebelión de los españoles contra el ocupante francés, sino la del pueblo español contra un ocupante tolerado (por indiferencia, miedo o interés) por gran cantidad de miembros de la Administración. La Carga de los Mamelucos antes citada, presenta las principales características de la lucha: profesionales perfectamente equipados (los mamelucos o los coraceros) frente a una multitud prácticamente desarmada; presencia activa en el combate de mujeres, algunas de las cuales pierden incluso la vida (Manuela Malasaña o Clara del Rey); presencia casi exclusiva del pueblo y del elemento militar.


La represión [editar]
El Tres de mayo de 1808 en Madrid: los fusilamientos en la montaña del Príncipe Pío, de Goya. Museo del PradoLa represión es cruel. Murat no se conforma con haber aplastado el levantamiento sino que tiene tres objetivos: controlar la administración y el ejército español; aplicar un riguroso castigo a los rebeldes para escarmiento de todos los españoles; y afirmar que era él quien gobernaba España. La tarde del 2 de mayo firma un decreto que crea una comisión militar, presidida por el general Grouchy para sentenciar a muerte a todos cuantos hubiesen sido cogidos con las armas en la mano (Serán arcabuceados todos cuantos durante la rebelión han sido presos con armas). El Consejo de Castilla publica una proclama en la que se declara ilícita cualquier reunión en sitios públicos y se ordena la entrega de todas las armas, blancas o de fuego. Militares españoles colaboran con Grouch en la comisión militar. En estos primeros momentos, las clases pudientes parecen preferir el triunfo de las armas de Murat antes que el de los patriotas, compuestos únicamente de las clases populares.

En el Salón del Prado y en los campos de La Moncloa se fusila a centenares de patriotas. Quizá unos mil españoles perdieron la vida en el levantamiento y los fusilamientos subsiguientes.


Consecuencias Murat pensaba, sin duda, haber acabado con los ímpetus revolucionarios de los españoles, infundiéndoles un miedo pavoroso (garantizando para sí mismo la corona de España). Sin embargo, la sangre derramada no hizo sino inflamar los ánimos de los españoles y dar la señal de comienzo de la lucha en toda España contra las tropas invasoras. El mismo 2 de mayo, por la tarde, en la villa de Móstoles ante las noticias horribles que traían los fugitivos de la represión en la capital, un destacado político (Secretario del Almirantazgo y Fiscal del Supremo Consejo de Guerra), Juan Pérez Villamil hace firmar a los alcaldes del pueblo (Andrés Torrejón y Simón Hernández) un bando en el que llama a todos los españoles a empuñar las armas en contra del invasor, empezando por acudir al socorro de la capital. Dicho bando haría, de un modo indirecto, comenzar el levantamiento general, cuyos primeros movimientos (suspendidos eso sí) fueron los que promovieron el corregidor de Talavera de la Reina, Pedro Pérez de la Mula, y el alcalde Mayor de Trujillo, Antonio Martín Rivas; ambas autoridades prepararon alistamientos de voluntarios, con víveres y armas, más la movilización de tropas, para acudir al auxilio de la Corte.

Salón de Columnas del Palacio Real expone el Belén Napolitano

Salón de Columnas del Palacio Real expone el Belén Napolitano

El Salón de Columnas del Palacio Real de Madrid expondrá, por primera vez y a partir de mañana por la tarde hasta el 4 de enero como mínimo, el Belén napolitano de la Fundación Bartolomé March Servera. Se trata de un importante y espectacular Belén adquirido directamente en Italia en los años 1970 y que reúne más de 800 figuras y cerca de 2.000 piezas.

Yago Pico de Coaña, presidente de Patrimonio Nacional, explicó hoy que se trata de un Belén de 'primera magnitud' comparable a los conjuntos del Museo Nacional de Artes Decorativas o del Museo Nacional de Escultura de Valladolid. Asimismo, recordó que en todos los Reales Sitios hay estos días exposiciones de belenes y que una de las ideas de la institución que representa es crear 'una cadena belenística para el mantenimiento de la imaginería'.

Las figuras y objetos que integran este Belén de la Fundación March pertenecen al último cuarto del siglo XVIII. El conjunto de ángeles revoloteando en la escena del pesebre es de una gran categoría, al igual que el grupo formado por La Virgen, San José y el Niño, cuya calidad y factura le pone en relación con directa con el gran maestro belenístico Giuseppe Sanmartino, artista que marcó escuela. En el siglo XVIII se valoraba especialmente que las figuras de la Sagrada Familia y los tres Reyes Magos fueran del mismo autor, como ocurre en este caso.

Los tres Reyes Magos y sus respectivos séquitos constituyen un prodigio de ejecución y puesta en escena pues cada cortejo viene acompañado de numerosas figuras, cada una de ellas con una función definida.

CABEZA DE BARRO.

La forma en la que están realizadas los 'pastori' o figuras es la forma tradicional napolitana: cabeza de barro, ojos de cristal, brazos, piernas de madera y cuerpo de alambre revestido de estopa para darles movilidad. Se completan con la indumentaria característica de cada personaje y todos sus accesorios.

Los trajes están confeccionados con telas de la Real Fábrica de tejidos establecida por Carlos III en San Leucio, cerca de Caserta: sedas para los cortesanos y tejidos rústicos para los personajes de esta escala social, poniendo especial cuidado en los trajes tradicionales de las diferentes regiones de Nápoles.

Muchas de las figuras de este Belén conservan las etiquetas originales cosidas bajo los vestidos: Giuseppe Sanmartino, Antonio Vaccaro, Lorenzo Mosca, Francesco Gallo o Francisco di Nardo.

Las figuras de animales son de gran variedad y forman uno de los conjuntos más importantes y quizá el más numerosos de todos los belenes napolitanos que se conservan en España. Lo mismo ocurre con el conjunto de 'finamenti' o complementos de las figuras, realizados con todo detalle: los pendientes de oro y planta con perlas o coral, las espadas de los reyes, las frutas, las verduras, los pescados o los mariscos, los útiles de cocina, etc.                                                                                                                                                                                                                                                                                                                                

Ramón de Mesonero Romanos

Ramón de Mesonero Romanos

Escritor y periodista español, nacido en Madrid en 1803 y muerto en la misma ciudad en 1882. Hijo de Matías Mesonero, comerciante acomodado que murió en 1820, y de Teresa Romanos, continuó los negocios de su padre. Creador del costumbrismo romántico y cronista periodístico de la capital -que será una constante referencia en su vida-, a pesar de proceder de una familia acomodada no recibió una formación superior. Adquirió su base cultural a través de la observación y de la comunicación oral. Sus primeros pasos como escritor los da en 1821 con la publicación de una serie de artículos titulados Mis ratos perdidos o ligero bosquejo de Madrid de 1820 y 1821. Obra escrita en francés y traducida por su autor, en los que recoge los usos y costumbres de la capital durante los meses del año. En 1827 escribió una comedia La señora de protección y escuela de pretendientes, que no se estrenó ni se publicó por prohibirlo la censura, pero que el autor utilizó en un artículo posterior. Mesonero no sólo se fijó en los modelos españoles, sino que se inspiró en figuras como el francés Victor de Jouy L'hermite, en Walter Scott o en D'Arlincour.

Su labor periodística la inició en 1822, en el Indicador de las Novedades, de los Espectáculos y de las Artes (1822). Sus primeros artículos claramente costumbristas los publicó en la revista Cartas Españolas, dirigida por Carnerero. También empezó a editar su propio periódico, el Semanario Pintoresco Español (1836), que iba a ser un punto de referencia para conocer la vida de la villa y corte de Madrid durante la primera mitad del siglo XIX. En él, además de sus propios textos, se daba cuenta de lo acaecido en las sesiones del Ateneo y del Liceo.

Contribuyó a la nueva fundación del Ateneo de Madrid, 1835, del que fue secretario y luego bibliotecario, dirigió el Diario Oficial de Avisos.

En 1838 fue nombrado vocal de la Caja de Ahorros de Madrid, de la que fue el primer secretario en 1839. Ese mismo año se le nombró Académico de la Española, y se le concedió la Gran Cruz de Carlos III, el 28 de Noviembre.

Desde muy joven comenzó a participar en tertulias o en sociedades literarias. Entre 1827 y 1829 participó en la que se celebraba en la casa del aristócrata José Gómez de la Cortina, donde se discutia sobre Moratín como autor o historiador del teatro hispano, así como sobre la validez de las teorías de Schelgel y Bouterwek. Más tarde acudió asiduamente a las charlas que se llevaban a cabo en el Parnasillo, en la calle madrileña del Príncipe, en los años 1830-1831.

El obsesivo interés de Mesonero por su ciudad natal dio como consecuencia dos obras básicas para el conocimiento histórico y urbanístico de la capital: Manual de Madrid (1831) y El antiguo Madrid (1861). A pesar de que casi siempre se abstuvo de teorizar sobre bases filosóficas o proposiciones abstractas, Mesonero reflejó la moralidad matritense en otros dos libros publicados en la prensa, Panorama matritense de 1835 y el más clarificador Escenas matritentes de 1842. Mesonero hace constante referencia al romanticismo en sus publicaciones, aunque no siempre para elogiarlo. En El romanticismo y los románticos (septiembre de 1837) rechaza de plano los aspectos más extravagantes de esta nueva corriente literaria y destaca la existencia de dos modalidades de romanticismo: el histórico o medievalizante, con sus referencias espirituales y morales; y el romanticismo romancesco, mucho más imaginativo y moderno, casi utópico.

 

Mesonero estuvo fuertemente influido por el teatro clásico español y por la literatura picaresca. Llegó a publicar numerosos artículos sobre Tirso de Molina, Lope de Vega, Alarcón, Moreto y Calderón. Se centró en las variedades románticas y en su relación real o posible con la tradición del Siglo de Oro. Su interés estaba focalizado en mostrar los cambios paulatinos que se estaban produciendo en la sociedad española, a través de la sociedad madrileña, tanto en las formas de actuación como en el pensamiento. Como representante de una familia acomodada, Mesonero defendió los valores burgueses del trabajo, el ahorro y de la apertura a las innovaciones técnicas, lo cual no fue óbice para que evitara que sus ideas políticas se manifestaran en sus escritos, de forma que prefería omitir los comentarios a las circunstancias políticas en que se desarrollan sus bosquejos. A pesar de esta identificación burguesa recopiló en La romería de San Isidro, Las Ferias, El martes de Carnaval y el miércoles de ceniza muchas de las costumbres de las clases bajas madrileñas. A través de un lenguaje de gran viveza y casticismo logra solucionar los pequeños enfrentamientos surgidos entre los personajes.

Escenas matritenses (1842) y Tipos y caracteres (1862).  

Presentó estudios críticos y bibliográficos sobre el teatro clásico español en la Biblioteca de Autores Españoles, Madrid 1857-1859, y en la misma colección dio a luz las comedias escogidas de Rojas Zorrilla, 1861. Escribió también obras menores, de tipo administrativo: Proyecto de mejoras generales en Madrid, 1846. Ordenanzas de Policía urbana y rural para la Villa de Madrid y su término, 1847. Caja de Ahorros de Madrid. Memoria histórica, 1848, id. 1849. Memoria explicativa del plano general de mejoras, 1849. Anteproyecto de la distribución de sus aguas en el interior de Madrid, 1855.

En 1880 hizo una revisión de sus experiencias vividas al publicar Memorias de un setentón, natural y vecino de Madrid, obra a través de la cual recorre los cuadros que ha vivido durante el período de las monarquías Fernando VII y de su hija Isabel II. Mesonero confesaba que su intención literaria era mostrar a través de estos cuadros la vida común de su ciudad, para lo cual debía utilizar un lenguaje animado y castizo, con una acción dramática y simple. Cuadros que fueran verosímiles y que pudieran atraer la atención de los lectores sin perder los fundamentos de la novela o el drama

El Prado ahonda en el mundo de El Greco

El Prado ahonda en el mundo de El Greco

La exposición, que cuenta con el patrocinio de Caja Castilla-La Mancha, es el resultado del estudio de varios años dirigido por Leticia Ruiz, jefa del Departamento de Pintura Española del Renacimento del Prado. A la treintena de obras del Greco que se exhiben habitualmente en el Prado se suman pinturas suyas o de su entorno que no se exponen de forma permanente o que se encuentran depositadas en otras instituciones. El recorrido de la muestra es similar al que se refleja en el libro y se inicia con las primeras obras del Greco que llegaron al Prado procedentes de la colección real.

Se trata de una galería de retratos, entre los que figura El caballero de la mano en el pecho. Junto a estos se expone también La Trinidad, pintada para el retablo de Santo Domingo de Toledo, una de las grandes obras maestras del artista y la primera pintura religiosa con que contó el Prado. Gracias a la incorporación en 1872 de las 15 composiciones del artista procedentes de los fondos del Museo de la Trinidad, el Greco comenzó a ser cada vez más valorado por sus escenas religiosas, como La Anunciación del retablo de Doña María de Aragón, el único encargo que tuvo en Madrid.

'La Huida a Egipto', comprada en 2000

Otro de los espacios se dedica a los legados y donaciones que entre 1915 y 1962 aportaron al Prado importantes obras del pintor, como el San Sebastián, donación de la Marquesa de Casa Riera en 1959, o las dos esculturas de Epimeteo y Pandora, donadas por la viuda del Conde de las Infantas en 1962. La exposición finaliza con la exhibición de las obras compradas por el propio Museo o el Estado, como La Adoración de los pastores, las series de apóstoles, la producción no religiosa del cretense a través del lienzo Fábula o la etapa italiana.

A esa fase corresponde la última de las adquisiciones, La Huida a Egipto, que ingresó en el Prado en el año 2000. Durante la presentación de la muestra, que permanecerá abierta hasta el 10 de febrero del próximo año, el director del Prado, Miguel Zugaza, ha destacado la importancia de este nuevo fruto del trabajo de investigación encargado por del anterior director, Fernando Checa. "Es un acontecimiento en la vida científica del museo que hemos querido celebrar junto al público con una exposición singular". Para Gabriele Finaldi, director adjunto y director de la edición de catálogos, el de hoy es para el museo un día de orgullo: "Se trata de un trabajo detallado, cuidadoso y solvente que recoge todo lo que sabemos de los cuadro del Greco presentes en la colección del Prado".

Finaldi ha asegurado también que el estudio académico de sus colecciones es tarea fundamental del museo, que tiene previsto publicar un catálogo razonado al año y el próximo estará dedicado a la pintura holandesa. A diferencia de lo que ocurre habitualmente, "ésta es la exposición de un catalogo", según Leticia Ruiz, para quien la publicación es un instrumento científico de gran calado. "El libro y la exposición visualizan la importancia del mito cambiante que es el Greco a lo largo de casi dos siglos de la historia del Prado".

Fábulas de Velázquez. Mito e Historia Sagrada en el Siglo de Oro

Fábulas de Velázquez. Mito e Historia Sagrada en el Siglo de Oro

Fábulas de Velázquez. Mito e Historia Sagrada en el Siglo de Oro, que permanecerá en el Museo Nacional del Prado, desde el 20 de noviembre hasta el día 24 de febrero de 2008.

La muestra, organizada por Javier Portús, explora y profundiza en la faceta del maestro sevillano como pintor de historia, a través de 28 de sus obras y 24 de otros artistas del contexto creativo en el que el sevillano realizó algunas de las pinturas más significativas de su carrera. Entre las obras de Velázquez se incluyen doce préstamos de otras colecciones, como la Venus del espejo, de la National Gallery de Londres. Esta colección abarca temas que proceden de la historia sagrada, la mitología o el mundo antiguo que demuestran la versatilidad técnica y la evolución de su arte en las más de cuatro décadas de producción.

La colección velazqueña está formada por las composiciones de carácter sagrado o mitológico que conserva el Prado, junto a otras del artista cedidas, como Cristo en casa de Marta y María, Inmaculada Concepción y San Juan Evangelista, de la National Gallery de Londres; San Pablo, del MNAC; La cena en Emaús, de Dublín; La túnica de José, de El Escorial -que se podrá ver junto a La fragua de Vulcano-, o La tentación de Santo Tomás, de Orihuela. De la producción de otros autores destacan El triunfo de David, de Poussin; San Juan Bautista, de Martínez Montañés; José y la mujer de Putifar, de Guido Reni; Demócrito, de Ribera; Inmaculada Concepción, de Alonso Cano o Heráclito, de Rubens.

La propuesta también alberga un espacio en el que las pinturas velazqueñas compartirán protagonismo con las de los grandes artistas que fueron fuente de inspiración y punto de partida para el pintor. La exposición presenta muchas de éstas emparejadas por temática similar, como Los borrachos y Joven con cesto de frutas de Caravaggio, la Venus del espejo y Las tres Gracias de Rubens, o Cristo crucificado y el Cristo yacente del escultor Gregorio Hernández.

Esta exposición forma parte del programa inaugural de la ampliación del Museo del Prado y cuenta con la colaboración del Gobierno regional y el patrocinio de la Fundación AXA Winterthur. La Comunidad y la pinacoteca colaboran desde 2004 y han organizado algunas de las más destacadas exposiciones de arte de la capital, como El retrato español. Del Greco a Picasso -2004-, El palacio del Rey Planeta: Felipe IV y el Buen Retiro -2005-, El trazo oculto. Dibujos subyacentes en la pintura de los siglos XV y XVI y Del Renacimiento a Goya. Dibujos de la Hispanic Society of America -2006- y Jacopo Tintoretto (1518-1594), este año.

'El siglo XIX en el Prado'

'El siglo XIX en el Prado'

La ampliación del Museo del Prado ha hecho posible que vea la luz la excepcional colección del siglo XIX que posee la pinacoteca madrileña. Con la muestra 'El siglo XIX en el Prado', el museo propone al público el redescubrimiento del arte español desde el último cuarto de siglo de vida de Goya hasta la fecha del nacimiento de Picasso.

La muestra estará ubicada, del 30 de octubre al 20 de abril, en las grandes nuevas salas de exposiciones temporales y constará de una selección de 95 pinturas y 12 esculturas que resumen la historia del arte español del siglo XIX.

La exposición se articula en nueve secciones ordenadas cronológicamente. El primer gran ámbito se abre con una sección dedicada a Goya y el Neoclasicismo, el recorrido continúa con una parte dedicada al Romanticismo, que agrupa obras de Leonardo Alenza, Gerardo Pérez Villamil, Eugenio Lucas y Antonio María Esquivel. Federico de Madrazo y el purismo académico ocupa el tercer apartado de la exposición, dando paso a otra sala dedicada en exclusiva al maestro Eduardo Rosales con su famoso lienzo 'Doña Isabel la Católica dictando su testamento' como protagonista.

El recorrido prosigue con 'La pintura de Historia', un espectacular conjunto en el que se incluyen algunas de las pinturas más impresionantes de las colecciones modernas del Museo. El paisaje realista protagonizado por Carlos de Haes y la pintura y escultura de Fortuny y su círculo constituyen la siguiente parada, mientras que el penúltimo apartado de la exposición muestra el desarrollo de la pintura decimonónica del Realismo al fin del siglo, con exponentes como Francisco Domingo Marqués o Ignacio Pinazo. Por último, la muestra concluye con una sección dedicada a Sorolla y Beruete, donde se pueden contemplar lienzos tan universales como '¡Aún dicen que el pescado es caro! 'o 'Chicos en la playa'.

Con esta integración del siglo XIX junto al resto de la colección permanente del Museo se pretende paliar el menor conocimiento de estos fondos, situándolos al mismo nivel de visibilidad que las obras que han dado fama internacional al Prado.

Además de la exposición sobre el siglo XIX, las nuevas salas del Prado acogerán la muestra 'Goya. El toro mariposa. El vuelo, la diversión y la risa' (31 de octubre 2007 - 3 de febrero 2008), donde se presentará por primera vez al público el magnífico 'Toro mariposa', un dibujo adquirido el año pasado al que acompañarán otros 27 significativos ejemplos de la producción de obra gráfica del genial aragonés.

Cine, teatro, música y conferencias

De forma paralela a la exposición, el Museo del Prado ha organizado una serie de actividades especiales para acercar el siglo XIX a todos los visitantes. Habrá visitas didácticas, conferencias, un ciclo de tres conciertos a cargo de la mezzosoprano Elena Gragera y el pianista Antón Cardó (16 noviembre, 14 diciembre y 18 de enero, a las 19.00 h. 10 euros) y proyecciones de algunas películas dedicadas a los mitos históricos que protagonizaron parte de la creación pictórica decimonónica.

Además, con el título 'La pintura a escena' se representará mensualmente en el nuevo auditorio una pieza teatral basada en una selección de textos del siglo XIX relacionados con las obras expuestas en la muestra (viernes, a las 19.00 h. 10 euros)


El nuevo auditorio del Museo del Prado ofrece hoy su primera representación teatral, que con motivo de la exposición 'El siglo XIX en el Prado', busca mostrar la gran relación entre la pintura y la literatura en esa centuria y es la primera de un ciclo que se prolongará hasta el mes de abril.

Se trata de un espectáculo del dramaturgo José Ramón Fernández (Premio Calderón de la Barca 1993, Premio Tirso de Molina 1998 y Premio Lope de Vega 2003), que ha hilvanado textos de autores del XIX, como Espronceda, Zorrilla, Galdós, Azorín, Gertrudis Gómez de Avellaneda, Tamayo y Baus, Duque de Rivas o Blasco Ibánez.

Fernando Soto dirige un espectáculo que cuenta con cuatro actores y un pianista, y en el que se sucederán las imágenes de Los Madrazo, Sorolla, Fortuny o Antonio Gisbert.

Así, se trata de mostrar al público cómo Juana La Loca, Los amantes de Teruel, Torrijos, el Príncipe de Viana o Viriato sirvieron de inspiración a los creadores románticos para sus obras, ya fueran pictóricas o literarias.

'La pintura a escena, el siglo XIX en El Prado' es el título del montaje, que inaugura un ciclo de teatro que consistirá en la representación mensual hasta abril de una pieza teatral basada en una selección de textos del siglo XIX, relacionados con la exposición.

Las entradas cuestan cinco euros y estarán disponibles desde el martes anterior a cada representación, informó el Museo del Prado.

Senatus PopulusQue Romanus

Senatus PopulusQue Romanus

Más de 300 años de dominio imperial y legado artístico, jurídico, administrativo y urbano merecen todo tipo de homenajes. Muchos han sido los que se han dado a Roma a lo largo de la Historia, pero éste es especial. La exposición 'Roma S.P.Q.R' alberga casi 500 piezas procedentes de 29 museos nacionales e internacionales que han prestado sus obras para poder ofrecer una dimensión de lo que fue una de las civilizaciones más influyentes de la Historia.

La muestra, que ha sido inaugurada por la Presidenta de la Comunidad de Madrid, Esperanza Aguirre, permanecerá abierta al público hasta el 2 de marzo en el Centro de Exposiciones Arte Canal. Aguirre ha asegurado que se trata de "la mayor dedicada en Madrid a la ciudad de Roma" y "la tercera dedicada a las grandes civilizaciones antiguas" en este centro, después de 'Guerreros de Xi'an' (2004) y 'Faraón' (2005).

La presidenta ha querido destacar la parte dedicada a la Hispania Romana, pues "fue una de las provincias más romanizadas del Imperio, como demuestran sus incontables monumentos y yacimientos arqueológicos". Además gracias al Imperio Romano, Hispania se convirtió "por primera vez en una unidad física y politica".

El nombre de la exposición viene del lema de la ciudad, Senatus PopulusQue Romanus, "El Senado y el Pueblo de Roma". S.P.Q.R aparece en monedas, documentos públicos y como estandarte de las legiones romanas.

Amplio es el legado que nos han dejado los romanos, desde el calendario que instauró Julio César en el año 46 a.C, hasta el cuerpo de bomberos, creado por Augusto en el año 6 d.C. El Derecho se basa en el Código Civil elaborado en el año V a.C, por no hablar de la cantidad de obras civiles, vías terrestres, embalses o puentes, que ya iniciaron en la villa italiana. Además, las formas de divertirnos que tenemos actualmente se asemejan con las de los romanos, como el circo o las carreras de carros, grandes espectáculos de masas.

Esperanza Aguirre durante la presentación de la exposición, junto a la 'Loba Capitolina'. (Foto:EFE)
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Esperanza Aguirre durante la presentación de la exposición, junto a la 'Loba Capitolina'. (Foto:EFE)

La exposición pretende así adentrarnos en la vida política y doméstica de Roma, a través de las casi 500 piezas que proceden de los fondos arqueológicos de instituciones de Italia, Francia y Croacia, además de los principales museos nacionales como el Museo del Prado, el Museo de Arte Romano de Mérida o el Arqueológico Nacional.

Presenta también una excelente colección de monedas procedentes del Gabinete Numismático de Barcelona. Destaca el conjunto escultórico inédito cedido por el Museo de Segóbriga en Saelices, Cuenca, formado por seis estatuas, tres masculinas y tres femeninas. Además de las piezas, la exposición presenta también diversos recursos audiovisuales, como gigantografías magistralmente iluminadas para dar un toque de realismo a los paisajes y lugares de la ciudad de Roma, hologramas, secuencias de películas y proyecciones. La tecnología permitirá al público asistir a un combate virtual de gladiadores en el Coliseo.

Orígenes del Imperio

La exposición presenta un itinerario abierto que ofrece al visitante una amplia visión de la vida en Roma y los más de 300 años de Imperio, que dio comienzo en el siglo I a.C con Augusto y finalizó en el siglo IV d.C con Constantino.

La muestra se distribuye en 11 espacios que reflejan lo público y lo privado, la religión oficial de dioses y emperadores, así como la vida oficial y doméstica y la actividad en el Foro. La bienvenida a la exposición la dan tres impresionantes esculturas de Cronos, Minerva y Venus.

Uno de los espacios se centra en el origen del Imperio reflejado en los emperadores. Inmensos bustos y esculturas, como las de Augusto o Trajano, adentran al visitante por todos los símbolos de la República de Roma y el naciente imperio. Una de las piezas más destacadas es la 'Loba Capitolina', que amamantó a los fundadores de la ciudad, Rómulo y Remo. Esta es la mejor réplica que existe de la original y ha sido cedida de manera excepcional para la exposición.

Además destaca un inmenso busto de Constantino de la primera mitad del S.IV d.C, cedido por el Museo Capitolini de Roma, y que presenta al emperador con una gigantografía de su Arco del Triunfo de fondo.

La actividad en el Foro

La arquitectura, el paisaje y el urbanismo son varios de los aspectos más influyentes de la cultura romana, representados en la exposición a través de gigantografías en cajas de luz que sitúan al visitante en el entorno propicio para seguir el recorrido. Imágenes de las casas colgantes de Éfeso, el Templo de Adriano, el Coliseo y sobre todo del Foro conforman este ámbito.

Mosaicos, objetos domésticos, murales y joyas recrean la vida cotidiana de los romanos. Destacan las fíbulas que prendían de sus ropas, que han situado sobre las fotografías de estatuas con las que han recreado su vestimenta.

El recorrido de la exposición finaliza con una pieza audiovisual realizada con secuencias de películas de todas las épocas, géneros y estilos. Se trata de un interesante cronograma de 15 minutos que abarca la historia de Roma.

La Capa Española

La Capa Española

Capas famosas la de Antonio Pérez, Juan de Escobedo o la de D. Rodrigo Calderón que acompañó a su dueño al patíbulo. Nace el Madrid de "Capa y Espada". Felipe IV, Lópe de Vega o Quevedo. Más tarde la capa borbónica de Carlos III; recortada por Esquilache en 1766. Era la capa del pueblo de Madrid, usándola "majos", toreros o "manolos": Luis Candelas, Goya, D. Ramón de la Cruz o Moratín. Posteriormente se enseñoreó con Mendizabal, Bravo Murillo o Martinez de la Rosa. D. Ramón Menéndez y Pelayo la usaba con chistera en actos.oficiales. Finalmente escritoras, médicos y artistas, adoptaron la capa de todos los días: Bretón, Larra, Espronceda, Ventura de la Vega o Zorrilla la elevan :a lo más alto del romanticismo y del arte. Al poeta Emilio Carrere la capa le sirvió hasta de mortaja en su entierro.

Actualmente existen asociaciones de la capa en varias poblaciones españolas: Sevilla, Córdoba, Salamanca, Béjar, Medina del Campo, Toro, Valladolid, Peñaranda de Bracamonte, etc.

La de Madrid es la más antigua de todas las Asociaciones de la Capa, data de 1928 y fuá fundada por D. Antonio Velasco Zazo, cronista de la Villa de Madrid, actuando como Presidente hasta 1960 en que muere, siendo ocupado su lugar por el Marqués de la Valdavia, Presidente de la Diputación de Madrid. Tras su muerte en 1969, es elegido como nuevo Presidente el popular fotógrafo Alfonso, que se ocupa de incrementar considerablemente el número de capistas que asciende a 400, tras 20 años bajo su presidencia, Fallece en 1990 dejando corno sucesor al empresario teatral D. Fernando Collado, capista de toda la vida y en inviernos. Siete años es Presidente, falleciendo a finales de 1996, pasando la actual presidencia al periodista, cronista de la villa y escritorRafael Flórez, el "Alfaqueque".

Se celebra el Día de la Capa el 11 de noviembre, festividad de San Martín de Tours, nuestro patrón. Las Patronas son la Virgen del Castañar de Béjar y Ntra. Sra. Real de la Almudena de Madrid. “El único inconveniente de Madrid en verano, es que por la noche refresca un poco”.Esta frase, recogida por José Montero Alonso en el Diccionario General de Madrid, y contada en repetidas ocasiones, en las tertulias que preside o a las que asiste, por Fernando Collado Hidalgo, se me vino a la memoria en esta calurosa noche de Agosto del dos mil tres donde estamos sufriendo una canícula de justicia. Estoy en la Plaza de la Villa, donde poco antes han sonado las campanadas de las doce de la noche. Solo, con mi cámara fotográfica, el trípode y las gotas de sudor que resbalan por mi frente, dispuesto a realizar unas fotos nocturnas. Es el verano más largo y caluroso del siglo, según los cronistas de la Villa. Aquella frase, pronunciada por el Marqués de la Valdávia, me hizo recordar antiguas efemérides madrileñas. Cuando en aquellos veranos de los sesenta paseaba las calles de la Villa con su canotier, buscando las aceras con sombra, disfrutando la tranquilidad de la ciudad medio desierta por quienes se habían marchado de veraneo a las costas o la sierra, pensaba en todas aquellas cosa que había hecho o tendría que hacer. «La Pañosa», acompañado de Manuel Machado, Julio Romero de Torres y «Alfonso», se refirió al auge de la capa en aquellas fechas del invierno del veintiocho ahora ya hace 75 años de la fundacion del a asociacion.. En el mes de Mayo de este año, se aprueban los Estatutos de la «La Capa», y Antonio se dedica a fomentar la asociación y los fines benéficos y altruistas de la misma, como la «ronda de pan y huevo». Sigo mi camino para retratar la Plaza del Conde de Barajas, donde estuvo el Tribunal de la Cruzada, y la calle de la Pasa, denominada así por las limosnas que se repartían desde al Palacio Arzobispal, entre ellas, puñados de pasas. Salgo a la calle de Segovia, esquina a la de San Justo por la que me adentro. Fotografío la fachada de la Sacramental de San Justo y continúo por la calle Sacramento, pasando por la Casa de Cisneros. En la década de los cincuenta aún no se le había dado el nombre a la calle de Madrid, ni siquiera se pensaba en la construcción de un aparcamiento a espaldas del Ayuntamiento. Antonio Velasco Zazo pasearía estas calles con el sabor de la historia en cada paso que diese y la tranquilidad de sosiego nocturno sólo roto por unas palmadas y el « ¡ Va! » de la contestación del sereno. El Madrid, de los cincuenta tan querido por él, y tan desvirtuado hoy en muchas de las obras progresistas que hemos de padecer. La Capa, después de una larga época de inactividad, resurgió de nuevo y de la misma mano de su creador, Antonio, con entrevistas en Radio Nacional y reuniones en Chicote y en el estudio de Alfonso. Sigo mi camino viendo los mosaicos del Restaurante de La Quinta del Sordo, hasta llegar a la escalinata del Pretil de los Consejos, por el antiguo edificio dula Capitanía General, y que hoy se denomina Escalinata del Fotógrafo Alfonso. Allí en aquella escalinata, cuando Antonio Velasco Zazo la recorriese no podría imaginar tampoco que su sucesor en la presidencia del Capa, Alfonso Sánchez Portela, daría su nombre a aquel lugar. Allí se pararía a pensar en las noches de frío, al abrigo de su capa, en su Madrid que de nuevo iba renaciendo a la vida de gran ciudad al mismo tiempo que La Capa volvía a recoger el rumbo perdido durante tantos años. Allí, Antonio Velasco Zazo, Comendador de la Ordenes de Isabel la Católica, Alfonso XII y Alfonso X El Sabio, Medalla de Madrid, Decano de los Cronistas de la Villa, autor de novelas, obras de vulgarización, artículos y charlas radiofónicas, hombre de acción y sobre todo el gran valor humano que desarrolló como persona, quedaría asombrado de los cambios que ha sufrido su ciudad, de no habernos abandonado en mil novecientos sesenta a los setenta y seis años de edad. ¡Bendito sea Dios! Absorto en mis pensamientos no he seguido haciendo las fotos que quería hacer. Bueno, mañana será otro día. Me voy a casa y por el camino seguiré recordando la vida y las realizaciones de estos hombres que vivieron para sí y para los demás, dando siempre algo de su propia vida para beneficio de sus amigos y su Madrid. Y de La Capa. La historia, la leyenda y las imágenes visuales en forma de retratos históricos o frescas fotografías, nos han dejado pruebas de que la han usado gentes de todas las clases sociales; entre los que alcanzaron fama, poder o gloria podemos mencionar: Felipe II, Felipe IV, Lope de Vega, Quevedo, Goya, Don Ramón de la Cruz, Leandro Fernández Moratín, Fernando VII, Martínez de la Rosa, Bravo Murillo, José de Larra, Espronceda, Zorrilla. Más recientes Julio Romero de Torres, Manuel Machado, los hermanos Alvarez Quintero, Eduardo Marquina, los maestros Federico Chueca y Serrano y en la actualidad Cela o nuestro Rey Juan Carlos, que escogió esta prenda para presentar su biografía, como vemos en los escaparates de las librerías. Si dentro de España la lista de capistas ilustres es interminable, en el exterior crece constantemente cuando otros amigos tienen la oportunidad de verla lucirse sobre sus hombros. Así, sabemos que los armarios de la señora Clinton en la Casa Blanca albergan una envidiable colección de tipos y colores, famosos del cine lucen sus capas en las galas de Hollywood, los toreros la visten de paño fuera de los ruedos, las embajadas le dan un tratamiento de cortesía para Personalidades de Estado y afortunadamente cada día crece más en las calles el número de entusiastas que se niega a dejar arrinconada una prenda cuya elegancia y eficacia compite con el utilitarismo de los modernos gabanes, tres cuartos, cazadoras, gabardinas o similares. Solo un enemigo de la Capa se ha registrado en toda la Historia, primero no era español y segundo no está claro que realmente fuera su enemigo; me refiero al Marqués de Esquilache, el valido de Carlos III, que la prohibe larga (con el sombrero de ala ancha), y por razones de policía urbana, el 23 de Marzo de 1766. A los pocos días, el Domingo de Ramos, se produjo el famoso "motín de Esquilache" que tan caro le costó. La revisión científica del hecho confirma que la Capa solo fue la disculpa tras la que se escondían motivos económicos y de alta política. Si después de estas pruebas, no se luce la Capa como debiera, está claro que le falta MARQUETING y que pasó la época "del buen paño en el arca se vende como lo demuestra la TV que ofrece, y a qué precio, las marcas de postín que nuestros hijos nos piden. Por eso repito el llamamiento: Sacar las Capas del arca, airearlas de la rancia naftalina y lucirlas para que alcancen el lugar que se merecen.

Nuevo Museo Nacional del Prado

Nuevo Museo Nacional del Prado

El 30 de octubre la mayor pinacoteca del mundo por número y calidad de obras expuestas, el Museo Nacional del Prado, verá completada la que era una necesaria ampliación. Cuatro edificios darán «aire» y espacio al principal de Juan de Villanueva: El Museo del Ejército, que guardará obras de Velázquez y Zurbarán, el Casón del Buen Retiro, con una importantísima colección de pintura española del siglo XIX, el antiguo edificio de Aldeasa, donde se ubicará la sede administrativa y, por supuesto, la estrella mediática, la joya pulmonar y arquitectónica, el llamado «cubo de Moneo», que contendrá en sus adentros cuadrados las ruinas restauradas del claustro de la Iglesia de los Jerónimos, una sala de exposiciones temporales, otras más para cursos y seminarios, la biblioteca, el gabinete de dibujos y los talleres de restauración, además de un área de almacenaje. En total 22.000 metros cuadrados, nunca mejor dicho, que permitirán liberar 3.000 útiles del Edificio de Vi- llanueva (al que está conectado), para el reordenamiento de la hasta hoy acogotada exposición permanente.

Fiesta cultural
No cabe duda de que el edificio que Carlos III, el llamado «mejor alcalde de Madrid», quiso encargar a su arquitecto favorito, Juan de Villanueva, como sede de la Academia de Ciencias y Gabinete de Historia Natural con el que pretendía dotar a la capital española de un espacio ilustrado abierto al conocimiento y al mundo quedará en disposición de quitarse la corbata de esparto que le asfixiaba ante la condensación de piezas expuestas. Más que un cubo, pues, un pulmón, para que tan magna institución artística pueda seguir respirando sin agobios.
ABC ha querido sumarse a esta gran fiesta artística y cultural lanzando la colección de cuatro volúmenes «100 obras maestras del Museo Nacional del Prado», seleccionadas por prestigiosos restauradores y expertos del mundo del arte y que podrá ser adquirida a partir del próximo domingo 28.
Lo contrario y la armonía
La obra de Rafael Moneo (Tudela, Navarra, 1937), galardonado entre otros con el Premio Pritzker 1996 de Arquitectura (una especie de Nobel de este «arte matemático») es una construcción cúbica con exterior de ladrillo rojo en la que se han utilizado materiales nobles como el mármol, la piedra caliza o el bronce y técnicas artesanales recuperadas del desuso. Grandes ventanales y un lucernario confieren un espacio interior luminoso en el que se podrá contemplar el viejo claustro de la Iglesia de los Jerónimos, desmontado en su momento pieza a pieza para su restauración y reubicación. Ajeno a las polémicas suscitadas, Moneo emprendió las obras tras ser aceptado su proyecto con la intención de liberar al Museo del Prado de la carga expositiva que sufría, integrando un edificio moderno con los anejos, especialmente con la Iglesia de los Jerónimos, de estilo gótico (este estilo no es, desde luego, muy común en Madrid) sin que su presencia desentonara o causara problemas de dolor de miradas.
Enramados de boj
A pesar de la antagonía entre ambas construcciones, una de remates hirsutos, la otra no, predomina el conjunto armónico, que será más acendrado en el momento en el que el color de los ladrillos se difumine un poco por la pátina que el tiempo va dejando. Detrás del "cubo" y anexo a él encontramos el edificio parroquial, obra del arquitecto Francisco Jurado Jiménez. Y para dar acceso a este nuevo y novedoso espacio cultural, la escultora de San Sebastián, Cristina Iglesias, ha construido una puertas monumentales de bronce con motivos volumétricos de enramados de boj dispuestos en seis elementos (dos fijos y cuatro móviles) de seis metros de alto y más de ocho de ancho, con un peso total de 22.000 kilos. Unas puertas verdaderamente llamativas en su estética y tamaño que se abren para dar entrada a millones de visitantes, ávidos de arte e historia, cada año.
Los otros cubos
Pero si con algo entona sin discusión el «cubo de Moneo» es con el edificio principal del Museo del Prado. No hay que olvidar que en su pura concepción neoclásica en la que predominan las líneas rectas, la disposición simétrica de los elementos y la austeridad ornamental, el Museo es una construcción en cinco cuerpos, dos de ellos de unión al central (rectangular) y otros dos más en los extremos que no son, ni más ni menos, que cubos. Así lo proyectó el madrileño Juan de Villanueva (1739-1811) tras sucesivas modificaciones sin pensar, desde luego, que en él quedaría albergada para disfrute de la Humanidad la más importante colección de pintura del mundo. De hecho, el edificio fue convertido en Museo de Arte tres años después de su muerte.
Cultura y esparcimiento
La comparación de Villanueva con Moneo, aunque odiosa, resulta necesaria, puesto que el primero sembró esa parte de Madrid de maravillosos espacios arquitectónicos entroncados con el saber como el Real Jardín Botánico, la Academia de la Historia y la Academia de Ciencias, germen esta última de la pinacoteca del Prado, o con el esparcimiento, como los Jardines del Buen Retiro.
Moneo, por su parte, ha dejado en el Madrid cultural y turístico de hoy tres de sus obras más representativas: la transformación del Palacio de Vistahermosa en Museo Thyssen Bornemisza, la ampliación del Banco de España y la del Museo del Prado con su «cubo». A todos aquellos ciudadanos del mundo que se acerquen a Madrid, que lo disfruten.

 

 
Esta exposición, con la que se abren los nuevos espacios de la mayor ampliación de la historia del museo, devuelve al público la excepcional colección de pintura de los maestros españoles del siglo XIX, tras un largo período de inaccesibilidad en el que se ha acometido una revisión y restauración de la misma.

'El siglo XIX en el Prado' permite hacer un repaso por la historia del arte español desde el último cuarto de siglo de vida de Goya hasta Sorolla, pasando por Fortuny, Rosales o Madrazo.

Más de un centenar de obras -95 pinturas y 12 esculturas- componen una muestra en la que el público también podrá contemplar la exposición de gabinete dedicada a una selección de dibujos de Goya protagonizada por el 'Toro mariposa'.

La liberación de espacios expositivos en el edificio de Villanueva permitirá que las más de cien obras que conforman la exposición se integren en el discurso histórico del Museo a partir de la clausura de la misma.

A pesar de constituir los fondos más numerosos del Prado y la colección de pintura moderna española más importante del mundo, la colección del siglo XIX es la más desconocida debido, en gran parte, a haberse expuesto tradicionalmente al margen de éstas en el Casón del Buen Retiro

Allí se mostró desde su ingreso en el Museo del Prado en 1971, procedente del desaparecido Museo de Arte Moderno, hasta 1997, fecha desde la que no se había vuelto a exponer ya que el Casón fue cerrado para acometer sus obras de reforma y ampliación.

La integración del siglo XIX junto al resto de la colección permanente del Museo paliará de forma definitiva el menor conocimiento de estos fondos situándolos al mismo nivel de visibilidad que las otros obras maestras del Prado.


http://www.museodelprado.es/

El Museo Arqueológico abre una exposición sobre los etruscos

El Museo Arqueológico abre una exposición sobre los etruscos

El Museo Arqueológico Nacional inaugura el próximo día 25 de septiembre 'Los etruscos', una exposición que ofrece un recorrido de casi mil años por la cultura del pueblo más influyente en el desarrollo de la Península Itálica.

La muestra está compuesta por más de 350 piezas que abarcan desde los orígenes de la civilización etrusca —hacia el siglo IX A.C.— hasta la completa romanización de Etruria. Todas ellas proceden de museos estatales de la región italiana de Toscana. Algunas de estas piezas, como 'Mater Matuta' y el 'Frontón de Talamone', no habían salido de Italia hasta ahora. Por ello se trata de una oportunidad única para conocer la cultura, la sociedad y la religión etruscas a través de este excepcional patrimonio arqueológico.

La exposición está configurada en cinco apartados: los orígenes de la civilización etrusca, la sociedad de los príncipes, la sociedad urbana, helenismo y romanización, y un espacio dedicado a los aspectos relativos a la religión.

Aunque este proyecto ha visitado ya Chile y las ciudades de Los Ángeles, Shangai, Pekín, Moscú, Edimburgo y Tokio, la muestra, que estará abierta al público hasta el próximo 6 de enero, está concebida especialmente para ser expuesta en el Museo Arqueológico Nacional.

La directora del Museo Arqueológico de Florencia, Giuseppina Carlotta Cianferoni, es la comisaria científica de la exposición, cuya producción ha corrido a cargo del Ministerio de Cultura, en colaboración con la Superintendencia para los Bienes Arqueológicos de Toscana.


El Museo Arqueológico amplia su horario dominical después de la 'gran acogida' que ha tenido la exposición desde que se inaugurara el pasado 27 de septiembre, y con esta nueva medida pretende facilitar el acceso a un mayor número de visitantes a las instalaciones.

'Los etruscos' ofrece al público la oportunidad de acercarse a la cultura y religión de este pueblo 'que tanto influyó en el desarrollo histórico de la Península Itálica durante el primer milenio antes de Cristo', según comunicó hoy el museo.

La exposición reúne un total de 450 piezas procedentes de museos estatales de la Toscana, algunas de las cuales -como la escultura denominada 'Mater Matuta' o el 'Frontón de Talamone'- nunca habían salido de Italia hasta ahora.

La muestra se divide en cinco apartados cronológicos que ofrece una visión conjunta de todos los periodos 'con piezas de extraordinaria calidad, muy difíciles de ver fuera del museo de Florencia', según explicó la comisaria de la muestra, Giuseppina Carlotta Cianferoni, el día de su inauguración en Madrid.

La exposición 'Los etruscos' permanecerá abierta hasta el 6 de enero del próximo año en Sala de Exposiciones temporales, y su entrada es libre y gratuita.

 

Semana de la Arquitectura

Semana de la Arquitectura

Acercar la arquitectura a la calle es el objetivo que tendrá, según explicó ayer la decana del Colegio de Arquitectos de Madrid, Paloma Sobrini, la tercera edición de la Semana de la Arquitectura que comienza el próximo sábado y se desarrollará hasta el siete de octubre. Exposiciones, conferencias, visitas guiadas y conciertos se darán cita en la capital a lo largo de siete días y en algunos municipios de la Comunidad, con la intención de ofrecer actividades aptas para todos los públicos.

La principal novedad de este año es la edición de un mapa fotográfico por parte de la Fundación del Colegio de Arquitectos de Madrid, en colaboración con el Ayuntamiento, que incluye los mejores edificios de la capital. Se trata de facilitar a los interesados la realización de recorridos por las muestras arquitectónicas más emblemáticas de la capital, por lo que el plano proporciona información de los datos básicos de 258 edificaciones, como los arquitectos responsables, la ubicación de los inmuebles y la antigüedad de los mismos.
Al margen del novedoso mapa, la tercera edición de la Semana de la Arquitectura entrará en funcionamiento el próximo fin de semana con cuatro itinerarios en autobús que acercarán al público a los edificios más importantes de la ciudad. Los vehículos, que saldrán cada hora, recorrerán el eje de la Castellana, la Gran Vía y el barrio de Salamanca, Las Rondas y Ciudad Universitaria. El resto de la semana, los itinerarios continuarán siendo protagonistas: de lunes a viernes los estudiantes de arquitectura organizarán visitas peatonales para conocer cincuenta edificios representativos de la ciudad, como el cine Doré, la Torre Picasso o la sede de la Sociedad General de Autores. Además, el sábado 6 de octubre habrá una visita ciclista a la Ciudad Universitaria y un itinerario peatonal por el barrio de las Letras el último día. Estos recorridos por la capital se complementarán con visitas a lugares de especial relevancia arquitectónica de la Comunidad, como Valdemoro, Aranjuez o Alcalá de Henares, entre otros.
Concierto de campanas
En el apartado de espectáculos, el centro de la capital vivirá por primera vez una experiencia única. El lunes 1 de octubre, a las 22.30 horas, un concierto de campanas deleitará al público madrileño. A cargo del compositor Llorenç Baber, el espectáculo coordinará los campanarios del Madrid de los Austrias, la calle Segovia y los alrededores creando una armonía poco habitual en una gran urbe como Madrid.
Las exposiciones también tendrán su espacio. Más de una treintena de muestras, de distinto grado de especialización, se exhibirán en museos, galerías y juntas de distrito. La Fundación Arquitectura, organizadora del evento, también acogerá varias exposiciones en su sede. Entre ellas, destaca una muestra sobre arquitectura doméstica de Alison & Peter Smithson y «Perdidos», que rescata proyectos de arquitectura extraviados en el tiempo o en la ciudad.
Se espera que esta iniciativa tenga una gran acogida entre el público madrileño ya que, según Sobrini, «la arquitectura es cultura e interesa a la gente». Así, el deseo de la decana del Colegio de Arquitectos de Madrid es que los ciudadanos «sientan la grandiosidad que produce estar en una obra arte», y aprendan a apreciar, no sólo los edificios, sino también a los diseñadores que hay detrás de los proyectos, sobre todo los españoles.