El cartel de Tío Pepe se queda, definitivamente, en la Puerta del Sol

La Comisión de Patrimonio de la Comunidad de Madrid aprobará mañana viernes el cambio de ubicación del histórico luminoso. Un portavoz del Gobierno regional ha confirmado que tanto el Ayuntamiento como el Ejecutivo autonómico están conformes con el nuevo emplazamiento. Concretamente, se asentará en el número 11 de la Puerta del Sol. El inmueble pertenece a El Corte Inglés. El histórico luminoso había 'vivido' sobre el antiguo Hotel París, en el número 1 de Puerta del Sol. Ahora mirará frente a frente a la Real Casa de Correos, sede del Gobierno regional. "Hace unos días los propietarios, la familia mexicana Gutiérrez Estrada, nos comunicó que no iban a renovar el contrato de arrendamiento", aseguraba en junio un portavoz de la familia González-Byass, propietario del luminoso. "Hemos hecho gestiones con ellos para intentar convencerlos, ya que el contrato de alquiler acaba el día 30 junio y seguimos haciendo contactos", precisó. La empresa jerezana paga a los propietarios por mantener el cartel en el lugar. "No nos planteamos salir de la Puerta del Sol. Necesitamos una cubierta de las medidas del luminoso. Hay que tratar temas de seguridad, si es viable técnicamente...", precisaba entonces. La polémica desaparición del cartel de Tío Pepe se conoció durante la Semana Santa del pasado año, cuando comunicaron a los propietario del cartel que se iban a hacer obras de acondicionamiento en el edificio. La idea es que Apple, la empresa tecnológica que ocupará el inmueble convierta el número 1 de la Puerta del Sol en su tienda emblema en España. "Nos dijeron que iban a comenzar por la cubierta y que habría que bajar el luminoso. En ningún momento nos precisaron que no volvería el cartel a su ubicación. Nosotros lo vimos como una oportunidad para hacer obras de restauración y aligerar la estructura, que es muy pesada", precisaba el pasado 6 de junio un portavoz de la compañía González Byass. El luminoso duerme desde entonces, cuando se quitó de su emplazamiento original, en un almacén en Arganda del Rey. El Ayuntamiento indultó hace dos años a este cartel, al de la tónica Schweppes, ubicado en Callao y el del BBVA del paseo de la Castellana, después de poner en marcha una normativa para regular la publicidad exterior en los edificios. La empresa tenía claro que el cartel o se quedaba en la plaza o en ningún sitio. Llegó a montarse, incluso, una plataforma de apoyo.
Pompeya, catástrofe bajo el Vesubio
Con la asistencia de Ignacio González, presidente de la Comunidad de Madrid, se inauguró el lunes en el Centro de Arte Fundación Canal, en Plaza de Castilla, la muestra Pompeya. Catástrofe bajo el Vesubio, que reúne 600 piezas pertenecientes a los museos napolitanos descubiertos en la ciudad romana que en el año 79 de nuestra era fue sepultada por las cenizas de la explosión del volcán. La muestra, hermosa, concluyente, auspiciada con criterios muy modernos, gracias al montaje de Ignasi Cristiá y al comisariado de Martín Almagro, se exhibe en los sótanos de ladrillo, en toral concordancia con la idea de una ciudad romana, que albergó en su momento otra gran muestra del Canal, la de los guerreros de Xian. Los responsables de la exposición se muestran optimistas: piensan que Pompeya, sus ruinas, suponen desde que fueron descubiertas en el siglo XVI, un tirón tal en el imaginario europeo, sobre todo en el Romanticismo, que las previsiones de asistencia pueden quedarse cortas respecto a los guerreros de Xian. Sólo el espectro de la crisis, la entrada vale 6 euros, añade una sombría inquietud a la que se supone una de las exposiciones arqueológicas más importantes que se han dado cita en Madrid.
Y la cierto es que respecto a la fascinación que despertó Pompeya desde que fue descubierta no cabe la menor duda. La razón es obvia: Roma, su Imperio, es el origen político, jurídico y hasta social en muchísimos aspectos de la vida cotidiana de Occidente. Pero ese origen siempre fue contemplado a través de unas ruinas espléndidas pero que, lejos de aplacar la imaginación, hacían que Roma fuera reconstruida con caracteres dispares y las más de las veces algo caóticos. Siempre quisimos que las ruinas nos hablaran, y ello sólo ocurrió cuando en la Ilustración, y debido a la implicación de los Farnesio, sobre todo de nuestro Carlos III cuando era Carlos VII de Nápoles, se comenzaron las excavaciones de la ciudad intacta, sepultada en una capa de ceniza de metros de espesor que milagrosamente había dejado detenido en un instante el acontecer del tiempo. Los relojes se habían detenido. La fascinación no hizo más que comenzar.
Contemplando la muestra se entiende. Desde luego la labor de Ignasi Cristiá en esta labor ha sido fundamental pues ha dividido las piezas en categorías didácticas que hacen del recorrido un paseo coherente por el mundo cotidiano romano. Las categorías son sociales, políticas y artísticas: el origen de la ciudad, la casa de un señor del momento, vida privada, pinturas murales, ocio y vida pública, componen así un mosaico donde al espectador se hace una idea cabal de lo que representó esta ciudad en su momento, y el trauma de su desaparición, un drama que hizo de Pompeya el símbolo de la catástrofe natural más grave del mundo antiguo. Nada más alejado de la realidad, por otro lado. Sólo los terremotos y las explosiones volcánicas ocurridos en el Mediterráneo dieron al traste con civilizaciones como la micénica, o la desaparición de la ciudad más importante después de Roma en la Antigüedad, Alejandría. El mito de la Atlántida, recogido por Platón, está en el origen de esas desapariciones, como la de la isla de Santorini, pero lo cierto es que Pompeya se erige en el imaginario popular como el drama más monstruoso de los tiempos antiguos. La razón, de nuevo, es obvia: es la única ciudad que ha quedado intacta, libre de reconstrucciones mentales. Y eso ayuda.
Impresiona, por ejemplo, la huella del pie de un habitante de Pompeya, una inquietante muestra fantasmal de alguien que estuvo en este mundo hace mil quinientos años pero que nos ha dejado una impronta de su paso, o la de otro sorprendido cuando intentaba subir por una escalera, la del un perro atado a una columnata y el extraño retorcimiento producto de una agonía, quizá, el joven en actitud durmiente, convenientemente relleno de yeso, tal y como lo quiso el arqueólogo Giuseppe Forelli, que en 1860 rellenó muchos de estos cuerpos con yeso para que se apreciaran mejor sus agónicas posturas, y que es probable cayera asfixiado por los gases del volcán, en fin, huesos semienterrados en la playa cercana a la ciudad. De casi milagroso podemos establecer la supervivencia limpia del retrato de Safo, perteneciente al Museo Arqueológico de Nápoles, una de las piezas más bellas de la pintura romana que conocemos y que mantiene una extraña cualidad orientalizante, como casi todo lo que proviene de esa ciudad.
El espectador puede creerse que Pompeya era una especie de Las Vegas del Imperio, la estatua de Príapo que se muestra parece sugerirlo de manera fehaciente, rotunda, pero lo cierto es que fue una ciudad próspera, con un puerto importante y crucial en el comercio pues se encontraba en plena Via Apia, pero lo de la fama de lupanar de Roma es producto de una sobrecargada fantasía. De lo que no cabe duda es de la riqueza de muchos de sus habitantes y, sobre todo, de la extraña cualidad de las piezas artísticas halladas en las excavaciones, una cualidad de fineza que contrasta sobremanera con la tosquedad de los productos romanos.La Casa de los misterios es, por ejemplo, una buena muestra de ello; también ciertas pinturas, como la del mirlo en una rama, que durante años me obsesionó como si fuera una muestra extraña de la influencia de la pintura china en Roma. Idea nada descabellada.
La muestra finaliza con un homenaje a Carlos III, que patrocinó las excavaciones de Herculano y Pompeya, también de las ruinas mayas del Yucatán, pero esto es otra historia, hasta el punto de que Martín Almagro lo compara, y cree que su importancia es aún mayor, a la de Lord Carnarvon, el que halló la tumba de Tutankamón, o Heinrich Schliemann, el descubridor de Troya y Micenas. Creo que es una exageración: Pompeya ya estaba descubierta muchos años antes y Carlos VII patrocinó las excavaciones. Acto loable como mecenas pero que le aleja de la labor, muy distinta, de los arqueólogos.
La muestra permanecerá abierta hasta el mes de mayo. Las exposiciones, como antaño, cada vez están más tiempo en un lugar. Cosas de la crisis.
El legado de la Casa de Alba, en el Palacio de Cibeles

Entre las 150 obras maestras que se exhiban habrá algunas que nunca han salido de palacio. Entre ellas pinturas, esculturas, documentos históricos, manuscritos, piezas arqueológicas, joyas, muebles y, curiosamente, trajes que vistieron los Reyes en la historia reciente de España.
FELIZ NAVIDAD
Dream of Venice
Musicas de España
El talento precoz del joven Van Dyck llega a El Prado
Esta muestra, compuesta por 52 pinturas y cuarenta dibujos, será inaugurada por la Reina el lunes, coincidiendo con la conmemoración del 193 aniversario del museo.
Centrada exclusivamente en su obra de juventud, la muestra, patrocinada por la Fundación BBVA, abarca el periodo comprendido entre 1613, aproximadamente, cuando Van Dyck contaba 14 años de edad, hasta su marcha de Amberes a Italia en octubre de 1621.
Durante estos ocho años de producción temprana, Van Dyck había pintado unos 160 cuadros, mucho de ellos obras de gran tamaño y ambición creativa, de los que el Prado posee el conjunto más importante.
Para el director del Museo del Prado, Miguel Zugaza, Van Dyck fue un "discípulo aventajado" de Rubens y ha señalado que esta exposición es un retrato artístico de un artista que se movió entre la emulación al maestro y el carácter propio".
CANTIDAD Y CALIDAD
Con todo ello, la muestra refleja en profundidad la carrera del joven artista y pone de relevancia que su talento precoz del artista que se manifiesta no sólo en la cantidad, sino también en la calidad de sus obras, según ha explicado Alejandro Vergara, jefe de Conservación de Pintura Flamenca del Prado y comisario de la muestra junto a Friso Lammertse, conservador del Boijmans van Beuningen Museum de Rotterdam.
"Pinta de manera sorprendente para ser tan joven, aunque su temprana edad le hace titubear y reafirmar su propia personalidad, de cara al arte de Rubens", explica Alejandro Vergara, para quien muchos de sus lienzos se pueden encuadrar dentro de las "obras maestras de la pintura barroca".
Según han señalado Friso Lammertse, poco se conoce de la vida de unos de los artistas "más talentosos" de la historia. Entre los datos que se conocen, resaltó su fecha de nacimiento en 1599, el mismo año en que nació Velázquez. También se sabe que no quería ir al colegio y que su única pasión era dibujar. "A los 18 años controlaba el pincel de manera que muchos soñarían", ha explicado.
En esta misma línea, ha indicado que sus primeras obras eran "muy personales" para acabar con un estilo "demasiado perfecto, incluso podríamos decir relamido", ha precisado Lammertse.
TALENTO PRECOZ
La exposición cuenta con notables ejemplos de cómo este talento precoz le permitió pintar obras maestras de gran originalidad, como El Prendimiento (Museo del Prado) y el San Jerónimo en el desierto (Gemäldegalerie de Dresde).
En cuadros como 'La entrada de Cristo en Jerusalén' (Indianapolis Museum of Art) o 'La Lamentación' (Ashmolean Museum de Oxford), se muestra su faceta de pintor experimental que busca nuevos recursos para aumentar el impacto de sus cuadros en los espectadores.
Al margen de su trabajo propio, Van Dyck también trabajó para Rubens (1577-1640) y fue uno de los primeros pintores en enfrentarse a la abrumadora influencia de aquel, ejemplificada en obras como La coronación de espinas (Museo del Prado), en la que la aparición de figuras muy próximas a Rubens no impide apreciar nítidamente en otras la lucha del joven pintor por definir un estilo propio.
Van Dyck colaboró con Rubens desde al menos 1617 hasta 1621. Su relación fue paradógica. En su taller, formaba parte de un equipo de pintores que ayudaba al maestro pintando algunos elementos de sus cuadros o realizando versiones que luego él retocaba en mayor o menor medida. Rubens preparó de tal modo a Van Dyck que llegó un momento en el que el alumno era capaz de imitar a la perfección el estilo del maestro.
No obstante, en toda la producción juvenil de Van Dyck se aprecia una experimentación constante, que se manifiesta en sus frecuentes cambios de estilo y es probable que, al mismo tiempo que trabajaba para Rubens y elaboraba una versión personal del estilo del maestro, fuera desarrollando también una manera de pintar más propia, según señalan desde el Museo del Prado.
En cuanto a sus retratos decir que una tercera parte de los cuadros que pintó Van Dyck antes de partir a Italia en 1621 fueron retratos. Con el tiempo se convirtió en uno de los retratistas más influyentes de la historia del arte europeo.
'Jardines de luz'
En la exposición, junto a otras obras del pintor valenciano, se pueden ver 56 óleos del artista donde se muestra la belleza y la luz de los jardines y patios andaluces. Elementos como el agua, la vegetación y la arquitectura, que inspiraron al artista, quedan reflejados en las obras expuestas en el museo.
Una de las visitantes seguidora de la obra de Sorolla, Ana, ha reconocido que ha venido a pasar unos días a Madrid con unas amigas y que tenía bastante interés en conocer la obra expuesta en esta casa. "Es una maravilla", ha comentado.
Otra visitante a la que le gusta bastante la pintura, María, reconoce que Sorolla era una figura que conocía aunque, al ver los cuadros de la nueva exposición, esta visitante ha asegurado no conocerle "tan a fondo" como pensaba. Ha afirmado que hay "muchísimo" legado del artista, no solo en cuadros si no también en "figuras y libros que se conservan tal cual en esta casa".
Finalmente, otra asistente a la colección, Cristina, ha asegurado que tenía muchas ganas de venir porque su madre siempre le hablaba del museo ya que "era muy bonito", refiriéndose tanto al interior de la casa como a los jardines del exterior. "Siempre he visto la obra de Sorolla, temas de mar, de playa y de niños", ha reconocido, aunque "nunca" se había fijado en la obra de los jardines.
La casa-museo de Sorolla se encuentra situada en el número 37 de la calle General Martínez Campos de Madrid.
The Great Spanish music
Música Antigua de España
Tomas Luis de Victoria, El compositor de Dios
El Palacio Real inaugura hoy una muestra con 300 obras sobre las intrigas palaciegas
Patrimonio Nacional, con el patrocinio de la Fundación Banco Santander , dedica en el Palacio Real una exposición al infante don Luis de Borbón (1727-1785), 300 obras que plasman bajo la óptica de varios pintores la vida de este mecenas artístico, científico y cultural, que reúne además de 17 piezas de Goya, numerosos cuadros de Paret, fundamental para entender la vida de don Luis. La colección se completa con óleos de Luis Meléndez, Salvador Maella, Giaquinto, Madrazo, Mengs y Tiépolo. Seleccionadas por el comisario Francisco Calvo Serraller, la exposición reconstruye la biografía del infante, quinto hijo de Felipe V cuya posibilidad de llegar al trono era remota, por lo que fue destinado a la carrera eclesiástica. Una serie de acontecimientos le llevaron a la posibilidad de la sucesión, aunque, tras renunciar a su destino en la Iglesia, fue obligado a contraer matrimonio morganático con María Teresa de Vallabriga, que anuló sus derechos y le llevó al exilio, donde tuvo adscritos a su corte «a los pintores más importantes del siglo XVIII», según Calvo Serraller, quien recordó que el infante invitó en 1783 a Goya a su palacio de Arenas de San Pedro, donde tenía su pequeña corte, informa Efe. Allí pintó los retratos de la familia del infante y el gran retrato familiar con el que se inicia la exposición que refleja también la visión íntima con la que Goya pintó a las dos hijas del infante, la futura condesa de Chinchón y la duquesa de San Fernando, y a su hijo, a la postre cardenal don Luis María de Borbón y Villabriga, a los que también retrató de adultos.
La muestra la forman siete apar- tados: «Convicciones nocturnas», en el que junto al retrato de la familia del infante se exhiben obras de Maella. El segundo,«Igual/desigual» aborda el matrimonio con retratos de ambos, de Goya, autor también de «La boda» que se muestra frente a «Las parejas reales» de Paret. En «Álbum familiar» y «Propios y extraños» se ven retratos además de personas relacionados con el infante. Los dos siguientes apartados se dedican a Paret y Goya. La exposición finaliza con la recreación del gabinete del infante.
Junto a diecisiete pinturas de Goya, entre ellas varias de su juventud, se exhibe un gran número de obras de Luis Paret, pintor al que esta exposición quiere reivindicar y que es fundamental para entender la vida del infante don Luis (1727-1785).
La exposición, que presenta 300 piezas, entre ellas 17 obras de Goya, completa ese conjunto goyesco con la obra de otros pintores que también formaron parte de este círculo cortesano: Luis Paret, Mariano Salvador Maella, Francisco Bayeu, Luis Meléndez, Mengs y Tiépolo.
Asimismo, el alcance de la muestra no se restringe a lo pictórico, sino que recoge una selección significativa de artes decorativas y documentos gráficos, que manifiestan la importancia del Infante don Luis, como eje del selecto círculo cortesano de Arenas de San Pedro.
La vida del infante Luis de Borbón, quinto hijo varón de Felipe V da para muchas novelas de intrigas palaciegas. Hermano de Carlos III, su azarosa historia está llena de episodios que bien podrían arrasar en un culebrón televisivo. Pero si su biografía está impregnada de ambiciosas conspiraciones para apartarle de la sucesión ,es también gracias a las maniobras que le llevaron a un lujosos destierro en Arenas de San Pedro, lo que le ha convertido en una de los mecenas más importantes de la historia del Arte. Impulsor de la ciencia y de la cultura en la Ilustración española de la segunda mitad del XVIII, eligió a Goya para sus retratos familiares y extendió su labor de promotor de la obra de artistas como Luis Paret, Corrado Giaquinto, Rafael Mengs o José Madrazo. Organizada por Patrimonio Nacional y el Banco de Santander, el Palacio Real muestra a partir de hoy una exposición titulada “Goya y el infante Don Luis: el exilio y el reino”, en la que se da cuenta de este importante periodo de la historia de España con un total de 300 obras, 17 de ellas firmadas por Goya.
200 años de Prim
Militar y político español y catalan (Reus, Tarragona, 1814 - Madrid, 1870). Se integró en el Ejército para defender el Trono de Isabel II desde el comienzo de la Primera Guerra Carlista (1833-40), en la que ascendió hasta coronel. Inclinado a las ideas liberales, se lanzó enseguida a la política como diputado por Tarragona (1841). Apoyó a los progresistas durante el trienio esparterista (1840-43); pero se enfrentó al autoritarismo de Espartero y acabó contribuyendo a derrocarlo organizando una sublevación en Reus. El gobierno progresista así formado nombró a Prim gobernador militar de Barcelona, con el encargo de reprimir el movimiento revolucionario que perduraba en la ciudad (1843).
Después, el poder pasó a los moderados de Narváez por un largo periodo, y Prim prefirió alejarse de la política, dedicándose a viajar por Europa. En 1847-48 fue gobernador de Puerto Rico, en donde destacó por su dureza en la represión del bandolerismo y de los motines de esclavos. De regreso a la Península fue elegido nuevamente diputado (1851) y volvió a adquirir protagonismo político tras la Revolución de 1854, con la que dio comienzo un nuevo bienio progresista; en ese periodo mandó la expedición española enviada a Melilla para sofocar la insurrección de los rifeños (1856).
Por entonces se integró en la Unión Liberal, partido centrista creado por O’Donnell. Siendo ya éste presidente del gobierno, Prim participó en la Guerra de África (1859-60), obteniendo éxitos que le valieron el título de marqués de los Castillejos. En 1861 fue puesto al mando del cuerpo expedicionario español enviado a México, en colaboración con fuerzas francesas y británicas, para obtener del gobierno de Juárez el pago de las deudas pendientes; las victorias militares de Prim obligaron a Juárez a comprometerse al pago de la deuda por el Convenio de la Soledad (1862); pero, al descubrir que Napoleón III pretendía aprovechar aquel pretexto para derrocar a Juárez e instaurar en su lugar a Maximiliano I como emperador de México, Prim decidió por su cuenta retirar sus fuerzas.
Aunque las autoridades españolas ratificaron su postura, el desacuerdo con O’Donnell llevó a Prim a abandonar la Unión Liberal y, ante la enemistad que había suscitado en la opinión conservadora por no alinearse con los enemigos de Juárez, regresó a las filas progresistas.
Desde entonces conspiró continuamente para derrocar a los gobiernos moderados, e incluso a la propia Isabel II, que les amparaba: intentó un fallido desembarco en Valencia (1865); organizó la sublevación del Cuartel de San Gil (1866); promovió el Pacto de Ostende entre progresistas y demócratas (1866), al que se sumaron los unionistas tras la muerte de O’Donnell (1867). Y, finalmente, lanzó la Revolución de 1868, en colaboración con Sagasta, Serrano, Ruiz Zorrilla y Topete. Prim participó en el pronunciamiento inicial en Cádiz y marchó luego a sublevar Valencia y Barcelona, antes de hacer su entrada triunfal en Madrid, ya destronada la reina.
En el inmediato gobierno provisional presidido por Serrano, Prim se encargó del Ministerio de la Guerra; en las Cortes constituyentes defendió la definición del nuevo régimen como una monarquía democrática, que quedó plasmada en la Constitución de 1869. Serrano pasó entonces a ejercer la Regencia mientras se encontraba un rey para el Trono vacante, sustituyéndole Prim como presidente del Consejo de Ministros. Desde ese cargo fue uno de los principales defensores de la candidatura de Amadeo de Saboya; pero unos días antes de que éste llegara a Madrid para iniciar su reinado, Prim murió asesinado en un atentado cuya autoría nunca ha podido ser esclarecida.
Musica de España
Retrato de Caballero de Velázquez en el Museo del Prado
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| Retrato de Caballero de Velázquez hacia 1635 óleo sobre lienzo, 68,6 x 55,2cm Metropolitan Museum of Art. The Jules Bache Collection Fotografía: Museo del Prado |
Hasta el 27 de enero de 2013 podemos ver junto al cuadro de Las Lanzas (sala 9A) este Retrato de Caballero atribuído a Velázquez en 2009 en el Museo del Prado.
El cuadro pertenece al Metropolitan Museum of Art de Nueva York y se exponía como perteneciente al círculo de Velázquez desde 1963.
Desde el siglo XVIII el cuadro había estado en colecciones privadas llegando hacia 1925 a las posesiones del marchante de arte Joseph Duveen. Este era considerado el marchante de pintura antigua más relevante del mundo. Para poder venderlo más fácilmente se realizó una restauración acorde con los tiempos, creando un fondo más homogéneo y dando una imagen estática y uniforme. Cuando se decidió restaurarlo en el año 2009 se vió que el cuadro escondía los suficientes datos como para que el experto en Velázquez, Jonathan Brown, lo considere obra del pintor: un fondo con gradaciones lumínicas que crean profundidad y animan la figura, rectificaciones sobre la posición de la cabeza realizadas sobr ela marcha, un cabello en movimiento y el haber sido realizado sin esfuerzo.
Algunos han llegado a pensar que podría tratarse de un autorretrato de Velázquez, hecho sin confirmar, aunque sí parece quedar patente el parecido del caballero retratado con el que aparece en la parte derecha del cuadro de Las Lanzas. Durante el siglo pasado se pensó que éste era también un autorretrato del pintor, aunque hoy en día esta teoría no cuenta con demasiados adeptos.
El cuadro se presenta dentro del programa La Obra Invitada que está en marcha desde 2009 y ha sido prestado en honor de Plácido Arango, Presidente del Real Patronato del Museo del Prado durante los últimos cinco años y patrono emérito del Metropolitan Museum of Art de Nueva York.
Los lectores tienen su casa en Matadero
Los Príncipes de Asturias, acompañados por la alcaldesa de Madrid, Ana Botella, han inaugurado esta mañana la Casa del Lector (Centro Internacional para la Investigación, el Desarrollo y la Innovación de la Lectura). Botella ha recordado, para la ocasión, unas palabras de Germán Sánchez Ruipérez. "Para el progreso de los pueblos, no hay apuesta más segura que la educación y la cultura. Las sociedades lectoras serán siempre sociedades de progreso, ajenas a la oscuridad y el miedo", ha recordado hoy la alcaldesa.
La historia de la Casa del Lector se remonta a octubre de 2002, cuando Sánchez Ruipérez suscribió un convenio con el entonces alcalde, José María Álvarez del Manzano, para convertir el viejo matadero de Legazpi, entonces en desuso, en un complejo cultural de referencia para la ciudad. Hace dos años, con el siguiente alcalde, Alberto Ruiz-Gallardón, Sánchez Ruipérez visitó las obras de la Casa del Lector y afirmó que la "la lectura siempre es vanguardia".
"Dos años antes, en 2008, -recordó Botella-, cuando el Ayuntamiento de Madrid le hizo entrega de la Medalla de Oro de nuestra ciudad, Sánchez Ruipérez expresó un deseo que, lamentablemente, no ha podido ser realidad y que me gustaría recordar esta mañana: "Deseo que Dios y la vida me concedan la oportunidad de ver realizado cuanto os anuncio. Pero, si así no fuera, sabed que, a través de mi Fundación, cuyo futuro está plenamente garantizado, me tendréis siempre con vosotros".
Mecenazgo del siglo XXI
La Casa del Lector es ya una realidad, una evidencia de que el mecenazgo sigue siendo posible en este siglo XXI, y en plena crisis económica. "Necesitamos grandes mecenas, como don Germán", ha asegurado Ana Botella, quien, además, ha manifestado su convicción de que el proyecto de Sánchez Ruipérez encaja perfectamente en el modelo de gestión cultural que el Ayuntamiento de Madrid promueve: un modelo mixto de colaboración público-privada, en el que cada parte haga su papel en beneficio de los ciudadanos.
"Creo que la labor de las administraciones públicas es poner a disposición del interés general recursos de todo tipo, y hacerlo con fórmulas de gestión austeras, rigurosas y eficaces. Y creo que es también nuestro papel invitar a la iniciativa privada a colaborar en la oferta de bienes y servicios culturales que respondan a las aspiraciones y a las demandas de los ciudadanos."
Tres naves de Matadero
La Casa del Lector ocupa tres naves de Matadero Madrid y está gestionada por la Fundación Sánchez Ruipérez, con una larga tradición de trabajo dedicado a la edición y a la lectura. La Fundación ha financiado los gastos de reforma y equipamiento del centro, con una inversión de más de 27 millones de euros en los últimos diez años. En adelante, se ocupará de todos los gastos de actividades y programación, que ya empiezan a estar abiertas al público.
En el nuevo centro la lectura se concibe como una actitud vital, una forma de interpretar y comprender la realidad, de ahí que en ella convivan todas sus facetas: no solo se leen las palabras, también las imágenes, la música.. Su actividad girará en torno a los siguientes ejes: información, formación, creación, investigación, experimentación y difusión.
Sus 8.000 metros cuadrados de superficie se orientan a la actividad desarrollada en cada uno de los anteriores epígrafes: aulas, área de exposición, espacios infantiles y juveniles, biblioteca histórica y de documentación, auditorio, área de talleres, etcétera.
El proyecto de Casa del Lector es el resultado de un concurso restringido, celebrado en 2006, para reformar las naves 13, 14, 17b y 17c del antiguo Matadero, en el que Ensamble Studio obtuvo el primer premio. Su propuesta mantiene y potencia el carácter original del conjunto, industrial y fabril, mediante la imposición de un nuevo orden en las naves existentes. La señalética ha corrido a cargo del diseñador Alberto Corazón, mientas que del interiorismo se ha hecho cargo Jesús Moreno.
Novela Popular y libro digital
La Casa del Lector alberga la colección Fernando Eguidazu de Novela Popular con cerca de 50.000 títulos de entre mediados del XIX y la actualidad. Pero también contará con las más modernas tecnologías al servicio del aprendizaje interactivo y los nuevos métodos de lectura. Las instalaciones tendrán red de fibra óptica de alta capacidad, acceso WIFI y acogerán un Centro de Innovación Digital y una Biblioteca Digital con obras de autores que publican en soporte digital.
Entre las múltiples actividades proyectadas se encuentran exposiciones, clubes de lectura, ciclos de conferencias, mesas redondas, dramatizaciones de literatura infantil y un amplio programa de formación con talleres, cursos y masteres.
La primera exposición se titula "El hilo de Ariadna. Lectores/navegantes". "Ese hilo que Ariadna dejó a Teseo para que encontrara la salida al laberinto tras derrotar al Minotauro ha llegado hasta nosotros gracias a la lectura, en un recorrido de muchísimos siglos desde la mitología griega al mundo de Internet", ha explicado la alcaldesa.
La Casa del Lector es una apuesta más por éste, por el lector, que por el libro. Porque "la industria del libro puede cambiar y está cambiando, pero la necesidad de leer, de comunicar, no desaparecerá nunca. No sabemos cómo será el mundo del libro dentro de unos años. Sí sabemos que seguiremos necesitando leer. Estoy segura de la Casa del Lector nos irá ayudando a descubrir el futuro de la lectura en todas sus modalidades y, por lo tanto, contribuirá a la educación de los más jóvenes, que ya nos hablan en otro lenguaje y leen de otra manera"./
Felix Baumgartner se ha convertido en el primer humano en romper la barrera del sonido

El austríaco Felix Baumgartner se ha convertido en el primer humano en romper la barrera del sonido en una caída libre desde 36.576 metros. Después de que el pasado martes se suspendiera la misión por el fuerte viento, el piloto ha ascendido en globo a la estratosfera, se ha lanzado al vacío y ha conseguido aterrizar con éxito.
Los cálculos de la misión preven que ha roto la barrera del sonido en los primeros 40 segundos de caída libre, cuando ha acelerado en ese espacio de tiempo hasta 1.173 kilómetros por hora.
Baumgartner ha logrado controlar el descenso y evitar caer en barrena, lo que le podría haber llevado a perder la consciencia o sufrir una hemorragia cerebral en caso de girar de forma descontrolada. La caída libre de Baumgartner ha sido de cuatro minutos y 19 segundos, por lo que no ha podido romper el récord anterior, de cuatro minutos y 36 segundos.
Tras varias horas de retraso por el viento en Roswell (Estados Unidos), el globo que arrastraba la nave en la que viajaba el aventurero partió a las 17.29 (hora peninsular española) y tardó alrededor de dos horas en alcanzar la altura desde la que se ha lanzado.
Horas antes, Baumgartner se enfundó su traje presurizado, que le protegía de las temperaturas de hasta 70 grados bajo cero que se registran en la estratosfera, y aclimatará su cuerpo antes del lanzamiento. Además de ofrecerle oxigeno, la cápsula y el traje le resguardaban de una presión tan baja que le causaría irreparables lesiones internas.
El aventurero austríaco, que se prepara desde hace cinco años para esta misión, ha logrado batir tres de los cuatro récords que se había propuesto: ser el primero en superar la velocidad del sonido (más de 1.100 kilómetros por hora) sin ayuda mecánica; en realizar el salto con paracaídas desde más altura y subir en globo al punto más alejado de la tierra. El único que no ha logrado ha sido el de protagonizar la caída libre más larga (unos cinco minutos y medio).
"Queremos extender los límites de la humanidad un poco más", dijo Baumgartner horas antes de comenzar el desafío, arropado por su familia y amigos llegados desde Austria.
Mensajes de apoyo
También relató que las muestras de ánimo de todo el mundo son un acicate para seguir adelante. "Todos los días recibo mensajes de personas de todo el mundo. Uno de ellos, un niño de 13 años que lucha contra el cáncer, me dijo: 'La forma en que has seguido adelante con este proyecto me da fuerzas para mi propia batalla'. Todos estos mensajes son una gran motivación", confesó.
El globo tripulado que se empleó es el más grande que se haya empleado jamás, y llega a medir hasta 180 metros de altura en una de las fases de la ascensión. Se trataba del único de reserva, por lo que de utilizarse y fallar, el proyecto tendría que haber sido cancelado hasta dentro de varios meses, ya que no se puede volver a emplear una vez desplegado.
La película sintética que conforma el globo es muy delicada, ya que el plástico en el que está fabricado es de apenas 0,002 centímetros de grosor, diez veces más delgado que las bolsas de plástico que se utilizan para congelar alimentos.
Los diez operarios que lo manipulan usan guantes de algodón para no dañarlo, y una vez desplegado no puede volver a utilizarse.
Pórtico de la Gloria de la Catedral de Santiago en Conde Duque

La Fundación Barrié lleva a Madrid, entre miércoles y el 17 de febrero, el Pórtico Virtual la exposición sobre el proceso de restauración del Pórtico de la Gloria de la Catedral de Santiago.
La exposición, que cuenta con la colaboración con la Delegación del Área de Gobierno de Las Artes del Ayuntamiento de Madrid, tiene como eje central la historia, iconografía y trabajos de restauración preventiva del Pórtico de la Gloria de la Catedral de Santiago de Compostela a cargo de la Fundación Barrié.
Comisariada por Francisco Prado-Vilar, experto internacional en arte medieval, la exposición ofrece mediante aplicaciones interactivas una visión y un discurso didáctico nuevos y únicos que combinan la importancia histórico-artística del Pórtico, con información obtenida durante el estudio del monumento.
Las claves de la restauración del Pórtico de la Gloria de la Catedral de Santiago de Compostela combina el uso de tecnologías 3D con medios educativos más tradicionales. Entre los contenidos destaca el Pórtico Virtual en 3D, un trabajo pionero en el mundo que permite visualizar el monumento desde perspectivas inéditas; fotografías artísticas de gran formato que permiten apreciar detalles del Pórtico no visibles a simple vista; paneles explicativos y réplicas, entre otros elementos
Con motivo de esta exposición, la Fundación Barrié y el Conde Duque, que será su sede, ofrecerán un programa didáctico diseñado específicamente para el colectivo escolar, que permitirá a los más jóvenes acercarse a los valores del patrimonio y la importancia de su conservación.
El Museo Thyssen-Bornemisza conmemora su 20 Aniversario 'Gauguin y el viaje a lo exótico'
Los reyes Juan Carlos y Sofía han conmemorado hoy junto a Carmen Thyssen el vigésimo aniversario del Museo Thyssen-Bornemisza con la inauguración de la exposición ’Gauguin y el viaje a lo exótico’, un recorrido por la sintonía entre hombre y naturaleza a través de un centenar de obras del maestro postimpresionista y sus seguidores.
Acompañados por el ministro de Educación, Cultura y Deporte, José Ignacio Wert, y el presidente del Congreso, Jesús Posada, los reyes han visitado con detenimiento la exposición tras posar para los medios gráficos ante el gran cartel que preside la entrada a la muestra: la reproducción a gran escala de tres de los lienzos más emblemáticos de Gauguin.
El primero de ellos, ’Mata Mua’ (’Érase una vez’) guarda un significado especial para la baronesa, ya que se trata de una de las pinturas favoritas de su colección particular y también era uno de los cuadros preferidos por el barón Thyssen, que adquirió en 1989 esta obra (pintada por Gauguin durante su estancia en Martinica, donde murió) y con cuyo nombre bautizó su casa en Marbella.
Junto a ’Mata Mua’, completaban la triple imagen que ha servido de fondo a la foto oficial de la conmemoración de los primeros 20 años del museo ’Dos mujeres tahitianas’, cedida para la muestra por el Metropolitan de Nueva York, y ’Matamoe’ (’Paisaje con pavos reales’), propiedad del Museo Pushkin de Moscú. La jefa de Conservación del Thyssen, Paloma Alarcó, en su calidad de comisaria de la muestra, ha proporcionado a los reyes detalles sobre las obras más destacadas en su visita a las distintas salas de esta exposición, que recoge 33 pinturas de Gauguin y ofrece una amplia selección de artistas de fines del siglo XIX y principios del XX, como Matisse, Kandisnsky, Klee y Macke.
El presidente de la Comunidad de Madrid, Ignacio González; la alcaldesa de la capital, Ana Botella, y la infanta Pilar de Borbón también han asistido a la apertura de la exposición, que hasta el 13 de enero permitirá al público descubrir la reconquista artística del primitivismo a través del exotismo, con la huida de Gauguin a Tahití como hilo conductor.
El acto oficial celebrado hoy coincide con el vigésimo aniversario del día en que los reyes presidieron la inauguración del Museo en el Palacio de Villahermosa, una ceremonia a la que acudieron el entonces jefe del Gobierno, Felipe González, y varios ministros (entre ellos Jordi Solé Tura como titular de la cartera de Cultura), así como numerosos representantes del mundo económico.
Este domingo, el Museo Thyssen-Bornemisza conmemora su 20 Aniversario con una jornada de puertas abiertas en la que se podrán visitar, con acceso gratuito, tanto las colecciones permanentes como la instalación ’miradas cruzadas , dedicada a Orientalismos en el Museo Thyssen-Bornemisza, y las tres obras de artistas alemanes del Renacimiento que, con motivo de este aniversario, se han instalado recientemente en la Galería Villahermosa.
Además, colectivos con los que habitualmente colabora el Área de Educación en el programa para públicos con necesidades especiales, como la Asociación de sordos de Madrid o los Centros de Mayores de la Comunidad de Madrid, y participantes en las actividades del programa didáctico, como los cursos de Formación de Profesorado o Estudio Joven, ofrecerán explicaciones ante las obras más emblemáticas de las colecciones.
El público también podrá participar en la celebración votando por su obra favorita a través de las pantallas táctiles ubicadas en el hall y en los accesos a las salas. El horario será el habitual de 10.00 a 19.00 horas, según informa el Museo Thyssen.





